SANTIAGO.- Hasta el frontis de La Moneda llegaron familiares de los tres profesionales comunistas muertos en 1985 en dependencias de la Dirección de Comunicaciones de Carabineros, para manifestar su rechazo al nombramiento del ex miembro de esa unidad, general (r) Iván Andrusco, como director de Gendarmería.
Los familiares de Santiago Nattino, José Manuel Parada y Manuel Guerrero incluso acusaron a la nueva autoridad de ser un encubridor de los crímenes, ya que en las declaraciones judiciales que realizó en el proceso nunca entregó detalles sobre los agresores.
Manuel Guerrero, hijo del militante PC del mismo nombre, aseguró que a los familiares de las víctimas a su juicio es "impresentable e indigno" que el Gobierno haya puesto en el cargo a Andrusco, quien fue directivo de la cuestionada unidad.
"Él no quiso colaborar con la justicia. Sus propios colegas lo inculparon, porque él sabía de los hechos, que encubrió estos crímenes", sostuvo Guerrero.
Por esta razón, demandaron la destitución inmediata de Iván Andrusco, "porque nos parece una ofensa a las víctimas del terrorismo de Estado" e indicó que como medida para lograr ser escuchados por el Gobierno se manifestarán todos los viernes en el bandejón central de la Alameda, tal como lo hacían durante el régimen militar.
Asimismo, Guerrero afirmó que el hecho que Andrusco no tenga una causa pendiente no lo exime de responsabilidad, ya que fueron efectivos del grupo a su cargo los que "degollaron y secuestraron a nuestros padres".
Al respecto la ministra vocera de Gobierno, Ena Von Baer sostuvo que en los nombramientos que se han hecho se ha puesto a gente de mucha calidad profesional, que en muchos casos vienen de distintas carreras del ámbito privado que dejaron atrás para dedicarse al servicio público.
Y en el caso concreto de Andrusco, Von Baer resaltó que "no hay ningún juicio pendiente y, por lo tanto el Gobierno sigue adelante" y añadió que esperan que la Concertación no critique porque se hacen o no se hacen las designaciones.