Esta mañana se formalizó a Jorge González Calderón por el homicidio de su pareja.
Luciano Riquelme, El MercurioSANTIAGO.- "Queremos justicia. Justicia por mi hija y por todas las personas que han muerto de esta manera", dijo en estado de shock y entre lágrimas Mónica Henríquez, madre de Mónica Alejandra del Carmen Jerez Henríquez (33), la mujer que fue asesinada y enterrada en el patio de una casa de la población José María Caro de Lo Espejo, en Semana Santa.
La consternación de la madre la acongojada madre tenía justificación: El autor confeso del crimen, Jorge González Calderón (35), fue formalizado, no sólo por el homicidio e inhumación ilegal, sino que también de mutilar y extraer el útero de su hija, que tenía cinco meses de embarazo.
"De acuerdo a la prueba científica, cuando la víctima ya estaba fallecida se le realizó un corte en la zona perianal y se le retiró el útero. De ahí que nosotros presumíamos que la conducta desplegada por el imputado era también constitutiva de querer matar a la criatura que estaba en el vientre de la madre", señaló el fiscal Sergio Arévalo, de la fiscalía Metropolitana Sur.
Arévalo agregó que a raíz de lo anterior se debe determinar si es cierta la versión de que González conoció a su víctima el mismo día o si había una relación sentimental.
Además, se realizarán exámenes de ADN para determinar si el imputado es el padre de la criatura que también fue asesinada.
El fiscal planteó también que tras los exámenes practicados por el Servicio Médico Legal (SML) al cadáver de la mujer, se encontraron otras lesiones atribuibles a terceros, como por ejemplo cortes en los glúteos y hematomas, entre otros.
Tras la audiencia, Julio Vega, familiar de la víctima, sostuvo que su familia cree que hubo terceras personas involucradas en el brutal asesinato e inhumación.
"Hay que ponerle más mano dura a estos delincuentes, más mano dura. Quien dice que a lo mejor puede que haya sido asesinada en otro lado y la hayan llevado para allá, entonces hay que seguir investigando. Puede haber otras personas involucradas", indicó el indignado familiar.
Tras la presentación de los argumentos, el fiscal Arévalo consiguió que la jueza de garantía, María Carolina Salinas, acogiera los suyos y dejara en prisión preventiva a González, por considerarlo un peligro para la sociedad.
Durante la jornada, González -que arriesga como mínimo 5 años de cárcel- será trasladado hasta el módulo 35 de la cárcel de San Miguel como medida de protección, debido a que denunció haber recibido amenazas de muerte de parte del padre de la víctima mientras estaba en Santiago I.