Cerca de 60 niños que viven en Chaitén deben trasladarse diariamente a la escuela de la localidad de El Amarillo, distante a uno 25 kilómetros.
Cristián Cáceres, El MercurioSANTIAGO.- A dos años de la masiva evacuación de Chaitén causada por la erupción volcánica, cientos de personas han decidido regresar a la zona cero, donde permanecen viviendo sin el suministro de servicios básicos, debido a que el anterior Gobierno dispuso no invertir recursos estatales en levantar la localidad en su actual emplazamiento.
Por este motivo, los cerca de 250 chaiteninos que actualmente habitan la ciudad deben utilizar motores para obtener energía, mientras que el agua es extraída desde vertientes por el municipio, que la reparte entre los habitantes que, a su vez, la conservan en estanques.
"La gente se las arregla para tener calidad de vida, pero no es lo que se merece", alega el alcalde, Pedro Vásquez, quien confiesa que "cuando veía una protesta en Talcahuano porque llevaban 20 días sin agua, yo decía '¡Sabrá esa gente que nosotros llevamos dos años!'". "Nosotros llevamos dos años sin los elementos necesarios para la vida", insiste.
El edil explica que, en estos momentos, la prioridad en Chaitén no es reconstruir, sino que "normalizar" el suministro de los servicios básicos (luz y agua) en la zona "segura" de la ciudad. Ésta correspondería al área norte, la que no fue inundada por el río Blanco y continúa en pie.
"Lo esencial es normalizar, eso está pasando incluso en la zona devastada por el terremoto", argumenta. Pero aclara que "no estoy llamando a que se rellene el río para construir casas, pero sí a normalizar los sectores más seguros de Chaitén, para que la gente viva en condiciones dignas".
Un problema derivado de la decisión de las autoridades de no considerar Chaitén en su actual ubicación es que no está funcionando ninguna escuela en la localidad, pese a que existe un colegio que "está en excelentes condiciones y ya lo quisiera tener Constitución o Dichato", señala el edil.
Esto acarrea cerca de 60 niños que viven junto a sus familias en Chaitén deban desplazarse diariamente a la escuela de la localidad de El Amarillo, distante a unos 25 kilómetros.
Al restablecimiento de los servicios básicos, el alcalde añade la necesidad de realizar obras para mantener la seguridad en torno al río Blanco, pues "hay lugares que se embancan, porque trae material, y si a los ríos no se les ayuda pueden tomar cualquier cause". Plantea que tras superar la emergencia, en un futuro, "quizás vendría una segunda etapa, de construir casas en zonas seguras".
Dice que esto beneficiaría, por ejemplo, a las decenas de personas que hoy viven en el sector sur de Chaitén, sin medidas de seguridad. "Ahí se está instalando gente en zonas de mayor riesgo. Los tenemos monitoreados con Carabineros, los vamos a visitar, sobre todo cuando sube el río, pero yo quisiera entregarles una propuesta para que pudieran trasladarse a zonas más seguras", señala.
"Nadie pensaría reconstruir Talcahuano en el Lago Llanquihue"
El alcalde Pedro Vásquez pide además a las autoridades no reubicar Chaitén en el poblado de Santa Bárbara, distante a 12 kilómetros de la localidad, como dispuso el anterior Gobierno, sino aplicar el mismo criterio que se está usando para reconstruir las localidades arrasadas por el tsunami.
"Yo me pregunto si Talcahuano y la base naval que está en Talcahuano ¿la van a poner en el Lago Llanquihue? ¿Van a desplazar Asmar al lago Villarrica? Porque a lo mejor, en 20 años más, puede suceder lo mismo (otro tsunami). Pero Talcahuano lo están reparando ahí mismo y muchas localidades costeras las están reconstruyendo en el mismo lugar", argumenta el alcalde.
Señala que, "por lógica, en los lugares donde entró el tsunami no se van a construir casas nuevamente", sino que "se va a trasladar la gente hasta el otro lado de una línea roja imaginaria, hacia sectores más seguros" de las ciudades, en alusión a la fijación de cotas para construir.
En el caso de Chaitén, explica que la línea roja estaría dada por el río Blanco, que inundó la zona sur a causa del material volcánico que arrastró tras la erupción, mientras que el sector norte no se vio afectado por los desbordes. Éste sería, a su juicio, la zona "segura" de la localidad.
El alcalde subraya que "Chile es un país de riesgos, entonces cómo no vamos a aprender a vivir con el riesgo, con temporales, con tsunamis, con temblores y erupciones". En su opinión, la clave no es evadir estas situaciones, sino establecer planes efectivos para responder a las emergencias.
En ese tema, destaca que hace dos años en Chaitén "se evacuaron 4.700 personas, sin que muriera ninguna. ¿Por qué no podríamos evacuar a 800? (número que, según estima, volvería a la localidad si contara con lo necesario)". "Los volcanes avisan, a nosotros nos avisó", sostiene.
El edil Pedro Vásquez es uno de los cerca de 250 chaiteninos que actualmente viven en la localidad.
Allí reside junto a su esposa y sus hijos, quienes acuden cada día a la escuela de El Amarillo, mientras que los mayores se deben quedar en Palena para poder ir al liceo. "Y así nos hemos estado arreglando... ésta es una decisión que se tiene que tomar como persona y como familia", señala el alcalde.
La alcaldía también está en Chaitén, en el edificio municipal que, según el edil, "no le pasó nada".
Dice que cuenta con agua a través de estanques y un sistema de bombas, además de un motor para disponer de energía. No tienen teléfonos fijos en el municipio, sino sólo celulares. "Yo, como alcalde, no puedo estar en la retaguardia. Estamos cuidando a la gente día a día y no en la retaguardia", remarca.
El alcalde reconoce que ha habido un "avance" con el nuevo Gobierno. "Por lo menos yo veo que se ha validado que hay una comunidad en Chaitén. Las autoridades anteriores nunca validaron que había una comunidad", afirma.
Dice que esto se refleja en que las nuevas autoridades, el gobernador, el intendente y los seremis, "se han reunido con la comunidad en Chaitén. Las autoridades anteriores tenían prohibido ir a Chaitén. No existía para ellos".
A esto se suma que algunos servicios públicos han ido a Chaitén a atender a la gente. "Hoy día el Gobierno va a atender a la gente de Chaitén, se valida que hay una comunidad que necesita un servicio y eso es muy positivo", destaca.
No obstante, el alcalde expresa que "ojalá podamos tener una solución más permanente".