El vicepresidente del Senado, José Antonio Gómez, encabezó ayer un recorrido por las dependencias del Parlamento, junto al jefe de Ceremonial y Protocolo, Guillermo Miranda, y al comandante de Carabineros, Hernán Silva.
SenadoSANTIAGO.- Mandatarios mirando al cielo, personas al borde de las lágrimas abandonando las tribunas del Congreso y una serie de "salidas de protocolo" producto de los nervios, marcaron el cambio de mando efectuado el 11 de marzo pasado.
Tres fuertes réplicas del terremoto ocurrido doce días antes en la zona centro sur del país, hicieron temer lo peor esa mañana en Valparaíso y obligaron a acortar la ceremonia donde Sebastián Piñera recibió la banda presidencial entregada por Michelle Bachelet.
El recuerdo de ese día y la constatación de que la tierra en este rincón del mundo no ha dejado de moverse, llevaron a las autoridades del Senado a implementar un inédito plan de seguridad para la primera cuenta pública que realizará el jefe de Estado el próximo 21 de mayo.
A partir de esta tarde, las 967 invitaciones contempladas para el acto empezarán a ser repartidas con un ingrediente adicional: un plano que indicará la salida de emergencia correspondiente en caso de sismo.
La idea, según lo informado a Emol por el jefe de Ceremonial y Protocolo del Senado, Guillermo Miranda, es que cada persona reciba una invitación con el color respectivo según la ubicación de su asiento (ver recuadro). De acuerdo al lugar que deba ocupar, será la puerta por donde tendrá que evacuar si así lo dispone el presidente de la Cámara Alta, Jorge Pizarro.
"Esto se hizo considerando un informe que el Senado solicitó a la Asociación Chilena de Seguridad", afirmó Miranda.
Peatones todos
En total existirán diez salidas de emergencia que llevarán al público directamente a los patios. Con el objetivo de que la eventual evacuación sea expedita, no se permitirá a los móviles de televisión ubicarse en la calle Victoria, como lo hacen habitualmente. La medida, eso sí, no afectará a la señal oficial, puesto que el camión se colocará a un costado de esa vía.
Asimismo, ningún automóvil podrá moverse desde los estacionamientos del Congreso en caso de emergencia. La medida, explicó Miranda, busca evitar que se produzcan atochamientos como sucedió el 11 de marzo. Para garantizar que lo dispuesto se cumpla, personal de Carabineros vigilará todos esos puntos.
De esta manera, si se decreta la evacuación, los asistentes deberán abandonar el recinto caminando hacia la Plaza O'Higgins, si estaban ubicados en la tribuna del Senado; hacia Avenida Argentina, si ocupaban un asiento en la tribuna de la Cámara de Diputados; y hacia Avenida Pedro Montt y calle Victoria si estaban en el primer piso.
"Todo eso queda sujeto al equipo de seguridad que va a haber en conjunto con Carabineros, dependiendo de lo que, ni Dios lo quiera, pudiese pasar afuera. Por ejemplo, si se cayera un pilar, ahí todos saldrían hacia Victoria", comentó el director de Protocolo del Senado.
Rumbo a la misma calle tendrían que partir los invitados si se decretara una alerta de maremoto. Una vez ahí, deberían encaminarse hacia los cerros. El único que quedaría exento de esta disposición es el Presidente, quien debería abandonar el recinto por una salida especial -que no puede ser revelada por motivos de seguridad- directo a un helicóptero.
Más allá de las medidas, que pretenden evitar un posible caos, el jefe de Ceremonial y Protocolo del Senado se preocupó de destacar que el edificio del Congreso no presenta daños estructurales gracias a su construcción antisísmica, y que sus funcionarios ya tienen los conocimientos necesarios para manejar una emergencia. "De hecho, ya les probamos los nervios el 11 de marzo y ninguno abandonó su puesto", resaltó.
La unidad de Ceremonial y Protocolo del Senado dispuso una serie de medidas para que el acto del 21 de mayo comience sin retraso en el Salón de Honor del Congreso.
El cronograma establece que el cuerpo diplomático deberá arribar a las 09.15 horas; los subsecretarios a las 09.30, al igual que el público general; los ministros a las 09.40 y cinco minutos más tarde la Primera Dama, Cecilia Morel. A las 09.50, en tanto, está previsto que llegue al Congreso el Presidente de la República, para que reciba los honores correspondientes, ingrese al Salón justo a las 10.00 e inicie su discurso.
Para evitar confusiones, las invitaciones serán de colores: celeste, si el asiento está ubicado en las tribunas de la Cámara de Diputados; verde, si está situado en la tribuna que mira hacia la testera; beige, si se emplaza en la tribuna del Senado; y blanca si está colocado en el primer piso.
La ubicación también influirá en el ingreso y la salida de los asistentes. Así, quienes deban sentarse en la tribuna del Senado deberán utilizar para ambos efectos la calle Rawson; el público de la tribuna de la Cámara deberá hacer lo propio por Avenida Argentina; mientras que las autoridades nacionales y extranjeras tendrán que desplazarse por Avenida Pedro Montt.
"Con esto logramos despejar un poco, para que no salgan como todos los años anteriores por la puerta principal, cuando se formaba un cuello de botella horrible. Hoy día hemos tratado de que sea lo más expedito posible", aseguró Guillermo Miranda.