SANTIAGO.- Una serie de reuniones con los subsecretarios del Interior y de Carabineros sostendrá el diputado Felipe Ward (UDI), con el fin de que el Ejecutivo ponga suma urgencia al proyecto de ley que castiga las bromas telefónicas a Carabineros, y que actualmente "duerme" en el Congreso.
El legislador lamentó que durante el año pasado la institución policial recibiera cerca de once millones de llamadas al 133 que resultaron ser avisos falsos, lo que se tradujo en gastos que bordearon los $ 1.000 millones.
"No es posible que se pierdan vidas humanas por el accionar de inescrupulosos que con el solo afán de hacer una broma, pongan en innecesario peligro a los voluntarios y personal de emergencia y seguridad que concurren al control de emergencias", dijo Ward.
El proyecto propuesto por el legislador establece que en "virtud de los reiterados llamados sin fundamentos (pitanzas o bromas) y, como consecuencia, la puesta en marcha de los servicios de urgencia, se hace imperioso reglamentar con mayor severidad este tipo de conductas, ya que sin duda causan un grave daño a la fe pública y ponen en jaque a los servicios de seguridad y rescate".
La iniciativa recalca también que los recursos económicos y humanos de Carabineros se ven afectados por actos de "mentes ociosas o enfermizas", por lo que propone aplicar una multa de 200 UTM a quien "ponga en marcha los servicios de bomberos o cualquier otra institución de utilidad pública", sólo por bromear.
Asimismo, contempla que el responsable "será condenado a pagar todos y cada uno de los gastos que irrogue el traslado y puesta en marcha del operativo solicitado".
Ward justificó las medidas al enfatizar que "es necesario establecer condenas duras contra este tipo de acciones".