SANTIAGO.- En el Palacio de La Moneda el Presidente Sebastián Piñera celebró junto a representantes de varias de las etnias del país el Día de los Pueblos Originarios, ratificando su compromiso con este grupo de chilenos y anunciando a la vez un cambio entre la forma que el gobierno se relaciona con las diferentes comunidades.
Piñera aseguró ante los presentes, que para su administración "no existe un problema indígena, sino que existe un pueblo o muchos pueblos indígenas que son parte de nuestro país".
Ellos, advirtió el Mandatario, merecen tener igualdad de oportunidades para lo cual "nuestro Gobierno tiene un claro y firme compromiso que ratifico hoy", al tiempo que expuso sus reparos frente a la forma en que se han manejado durantes los últimos años los nexos entre el gobierno y este sector no menor de la población.
Según el Presidente, las demandas de los pueblos originarios, sobre todo en el sector de La Araucanía "ha estado muchas veces postergada o a veces confundida en lo que se ha llamado conflicto o problema indígena”.
Prometiendo instancias de diálogo mucho más ampliar que las existentes, el jefe de Estado reveló que desde que arribó el nuevo gobierno, se han puesto en contacto con cerca de 2.800 comunidades, con quienes se mantienen en constante comunicación.
Y marcando una importante distancia con los hechos violentos que se han producido en algunas comunidades, el Presidente enfatizó que "los que han protagonizado hechos de violencia son una pequeña minoría, muchas veces sin ninguna relación con nuestros pueblos originarios".
Añadió que estos grupos "bajo ninguna naturaleza ni bajo ninguna circunstancia representan a lo que es el valor, la historia, el presente y el futuro con que nuestro Gobierno asume el compromiso con nuestros pueblos originarios”.
Cambios en Conadi
En medio de la celebración del Año Nuevo Mapuche, Piñera aprovechó de recordar que uno de los objetivos de su gobierno es mejorar el funcionamiento de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena.
A juicio del Mandatario, el actual sistema "ha dado muestras de fatiga y requiere una renovación, igual como la tierra en este solsticio de invierno requiere también una renovación", acusando que muchas veces "ha desviado recursos hacia fines que nada tienen que ver con nuestros pueblos originarios”.
También asumió nuevos compromisos con los pueblos originarios como la creación de una Agencia de Desarrollo Indígena y de un Consejo Ministerial para los Pueblos Originarios, para evitar que las tareas se entrampen en la burocracia.