El general además reconoció que dos de los sistemas de comunicación del Ejército fallaron la noche de la catástrofe.
El MercurioSANTIAGO.- Hasta la comisión investigadora del terremoto llegó hoy el comandante en jefe del Ejército, Juan Manuel Fuente-Alba, para exponer ante los parlamentarios respecto al rol que jugó su institución la noche del 27 de febrero, oportunidad en la que sucedieron una serie de descoordinaciones comunicacionales entre las autoridades civiles y castrenses.
Una de las revelaciones que más sorprendió a los parlamentarios fue que el general aseguró que el Ejército nunca tuvo conocimiento del decreto emitido por la administración de la ex Presidenta Michelle Bachelet, en el que se dejó la tutela del accionar de las Fuerzas Armadas bajo las órdenes de la Oficina Nacional de Emergencia.
Según Fuente-Alba, en su calidad Jefe del Estado Mayor del Ejército de la época no fue ni consultado ni informado sobre la materia por parte del Ejecutivo, por lo que sólo se enteró por la prensa de la sucedido.
Como eje central de su exposición resaltó que tras los análisis posteriores, se estableció que la institución castrense tuvo un "reaccionar rápido y efectivo, sujeto a órdenes precisas de cómo actuar frente a la emergencia".
Ello, explicó, habría sido la base de la exitosa y reconocida labor de los contingentes militares que fueron en ayuda de los afectados, tanto en las primeras horas de la catástrofe como en el período posterior de ayuda a la reconstrucción.
El general Fuente-Alba informó que, pasadas 24 horas del terremoto, ya habían sido enviados 5.500 hombres a las zonas más afectadas, contingente que aumentó a 15 mil uniformados a las 72 horas de ocurrido el sismo.
Esta versión es coincidente con la entregada ayer por el comandante en jefe de la FACh, general Ricardo Ortega, quien sostuvo que su institución en los tres primeros días enfocó su labor en el traslado de los soldados.
Respecto a las dudas surgidas tras la catástrofe por la ausencia de las Fuerzas Armadas en las calles -en directa alusión al estallido social en Concepción y Talcahuano- el jefe militar aclaró que ningún hombre del Ejército iba a actuar sin antes contar con "disposiciones muy claras sobre cómo se debía proceder en cada caso, especialmente considerando que se trataba de enfrentamientos con compatriotas".
Precisó en esta materia que "ningún plasma es más importante que la vida de una persona" y que, "gracias a Dios, el Ejército no tuvo ninguna vida que lamentar".
El militar, acompañado de otros altos oficiales, entregó detalles sobre los cuatro sistemas de comunicaciones del Ejército, reconociendo que tras el terremoto, dos de ellos presentaron fallas técnicas que imposibilitaron un intercambio de información fluido.
En el primer caso, habría fallado el sistema de baterías de dos estaciones; en el segundo, limitaciones de equipos a zonas específicas, al tiempo que aclaró que la comunicación entre Santiago y Concepción sólo se restableció hacia las 9:00 horas del sábado 27.