La familia Cruzat se ha convertido en un símbolo para promover la donación de órganos, luego de que Felipe, de 11 años, falleciera esperando un transplante de corazón.
Raúl Bravo, El MercurioSANTIAGO.- José Francisco Cruzat (16) evoluciona favorablemente de la intervención cardíaca a la que fue sometido ayer, según informó esta mañana su médico tratante, Pablo Castro.
El cardiólogo del Hospital Clínico de la Universidad Católica señaló que si bien el menor será sometido a exámenes, aún "no es necesario ponerlo en lista de trasplante cardíaco".
"Está bien, consciente, hablando y sin molestias", añadió el médico.
Al adolescente se le instaló un desfibrilador con resincronizador, dispositivo que tiene como propósito evitar arritmias y prevenir complicaciones cardíacas, como una eventual muerte súbita.
Su padre, Gonzalo Cruzat, comentó que "los doctores estaban impresionados de la facilidad con que hicieron todos los procedimientos, especialmente lo mas complejo que era extraer el cable del marcapasos que tenía" el menor.
"José salió bien, se sentía bien. Estaba contento de haber salido de la operación y hay que ver como evoluciona hoy, pero ayer estuvo bien", expresó.
José Francisco es hermano de Felipe Cruzat , el niño que murió el año pasado esperando un trasplante de corazón.
Luego que Felipe sufriera un primer infarto, se hicieron exámenes a sus dos hermanos y entonces se descubrió que José tenía una frecuencia cardíaca que bajaba mucho en las noches. El marcapasos corregía eso, pero tras un chequeo de junio y algunos malestares que sufrió en las últimas semanas -como mareos y cansancio-, los médicos decidieron adelantar el cambio del dispositivo cardíaco.
En una semana, el menor podría retomar sus actividades normales.