SANTIAGO.- En prisión preventiva y formalizada por parricidio frustrado quedó Lorena del Carmen Espinoza Cáceres (30) al inyectar el analgésico Tramadol a su hijo de cuatro años, quien estuvo a punto de morir.
El remedio es usado para tratamiento oncológico y todo sucedió cuando el pequeño estaba internado en el Hospital Metropolitano, por un cuadro de convulsiones y compromiso de conciencia.
La audiencia se realizó en el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago, donde la Fiscalía Metropolitana Oriente presentó los cargos y pidió la cautelar para que fuera enviada a prisión.
Se supo que el Ministerio Público maneja antecedentes de que en 2009, otro hijo de la mujer, de seis meses de edad, falleció en circunstancias no aclaradas, por lo que podría tratarse de un hecho similar.