Tabita Figueroa, madre de la menor, Marcela González.
El Mercurio.SANTIAGO.- La operación de trasplante de hígado de la menor embarazada de 16 años, Marcela González, culminó a las 17:15 horas de hoy y quedó en observación en la Unidad de Pacientes Críticos del Hospital Clínico de la Universidad Católica.
Según información entregada por el centro hospitalario, las próximas 24 horas serán extremadamente complejas por el estado de gravedad de la joven al momento de recibir el trasplante.
La complejidad de la intervención se acrecentó durante el proceso, conforme el equipo médico debió practicarle una cesárea para continuar la operación y salvar la vida del bebé.
De esta forma, nació la pequeña Dominique, la que pesó 730 gramos y midió 33 cms. y actualmente se encuentra en la UCI de Neonatología del Hospital Clínico de la Universidad Católica.
El jefe del programa de trasplante de la Red UC, Jorge Martínez, señaló que durante la operación hubo situaciones críticas.
"En algunos momentos pensamos que podíamos perder a la paciente y eso determinó que tomáramos la resolución de primero hacer la cesárea y sacar la guagüita", indicó.
En tanto, la madre de la menor, Tabita Figueroa, señaló estar tranquila luego del trasplante y agradeció a la familia que donó el hígado.
"Gracias a su dolor ahora puedo tener una tranquilidad, le dieron vida a mi hija y a mi nieta y no sé como pagarle su gesto", expresó.