La habilitación de 57 albergues adicionales incluye el Plan Calle 2012 para enfrentar este invierno. A largo plazo, se creó un programa para que las personas que viven en la calle puedan arrendar casas en grupos.
Héctor Yáñez, El MercurioSANTIAGO.- La mitad de las más de 12 mil personas que viven en situación de calle en las ciudades chilenas reconocieron haber sido agredidas alguna vez durante el último año. El 21% de ellas dijo que sus agresores fueron grupos o pandillas, un 16%, personal policial y un 13%, transeúntes.
Así lo reveló el segundo catastro sobre los chilenos que duermen en la calle, elaborado por la Universidad Alberto Hurtado y el Ministerio de Desarrollo Social.
"Es un problema importante y serio el maltrato a las personas en situación de calle", dijo el titular de la cartera, Joaquín Lavín, al presentar los resultados hoy en La Moneda en el marco de una política de Gobierno que busca reinsertar a estas personas en la sociedad.
El estudio también sirvió para derribar varios mitos. El primero, es que la mayoría de los indigentes trabaja, recibiendo ingresos mensuales por cerca de 88 mil 690 pesos al mes.
"Se ven diferencias en el estudio. Los hombres reciben ingresos mayores que las mujeres, y algunos trabajan no por ingresos sino que por comida o por alojar en la noche", explicó Lavín.
El secretario de Estado destacó que estas condiciones laborales, de rutinas y hábitos de trabajo, ayudaría para poder sacar con más facilidad a las personas de la calle.
Así, un 77 por ciento de los adultos en esta condición -7 mil 765 personas en total- realizan oficios informales y formales para satisfacer sus necesidades básicas. Sólo el 2,1% de las mujeres y el 1,1% de los hombres optan por los hurtos, y el 5,8% de las damas y el 3,5% de los varones por "machetear" o a pedir limosna.
En tanto, 41% reconoció consumir alcohol y un 20%, drogas.
Para este invierno 2012, el Gobierno habilitó 57 albergues adicionales dentro de su Plan Calle. A largo plazo, se creó un programa social que busca la difícil tarea de sacar definitivamente a las personas de la calle.
El programa implica una inversión de 3 mil 500 millones de pesos para este año. Los recursos incluyen los albergues mencionados, 41 rutas de calle (que funcionan de noche entregando alimentación y abrigo) y la habilitación de "residencias para la superación de las personas".
En estos lugares las personas sin hogar pueden tratar sus problemas sicológicos, adicciones y conocer ofertas laborales.
Otro plan piloto consiste en el arriendo de casas por parte del Ministerio de Desarrollo Social para que la habiten personas en grupos de 4 o 5.
"Hay un problema de políticas públicas que tiene que ver con la oferta de dónde pueden vivir esas personas en situación de calle y la probabilidad de encontrar un trabajo mejor. Tenemos por primera vez una experiencia denominada viviendas compartidas, en que personas en situación de calle se juntan o agrupan. El ministerio les arrienda y ellos, con sus ingresos, comparten los gastos comunes. Cuando se llega a una vivienda, estarán en los últimos peldaños para dejar la calle", explicó Lavín.
Los resultados del catastro fueron compilados en el libro "En Chile todos contamos", con el fin de visibilizar esta realidad social.