Las siamesas María José y María Ignacia se encuentran estables en la Unidad de Neonatología del Hospital San Juan de Dios de Curicó.
Hospital de CuricóSANTIAGO.- Un desalentador diagnóstico de las siamesas nacidas en Curicó esta mañana, entregaron los médicos especialistas que siguen su caso en el Hospital San Juan de Dios de esta ciudad.
Pese a que las pequeñas María José y María Ignacia se encuentran estables en la unidad de Neonatología del recinto de salud, el director del hospital, doctor Luis Apara Manzur, explicó que "el problema es que están fusionadas por tórax y abdomen, y tienen corazón único".
"Los Perinatólogos del Hospital Regional de Talca –agregó- determinaron que era un corazón único y que venían probablemente con una malformación al corazón y que no estaba al alcance de una posibilidad quirúrgica. Por eso se determinó que el parto podía ser en el Hospital de Curicó y fue una cesárea un poco más larga por lo que significa traer estos siameses".
En tanto, el jefe de Neonatología, doctor Pedro Pavez Basualto, señaló explicó que la posibilidad de vida de las niñas es complicada.
"El gran problema es que tienen solamente un corazón lo que dificulta una intervención, esa fue la razón por la que pudieron nacer en este hospital. Al nacer con un corazón la posibilidad quirúrgica es nula. Su tiempo de vida es indeterminado, chequeando con el monitoreo pueden ver cómo va su estado", dijo.
La dimensión de la malformación y el futuro de las niñas se establecerán a través de un escáner, que se practicó durante esta misma tarde. Su resultado se conocerá en las próximas horas.
En este momento, las siamesas están en una cuna especial, bajo calor radiante, con suero y con un mínimo de oxígeno, están respirando espontáneamente y están estables. La madre sería dada de alta dependiendo de su evolución luego de su cesárea.