El ex Mandatario Ricardo Lagos planteó un alza de impuestos a las empresas y también hizo una autocrítica por la derrota electoral.
Héctor Flores, El Mercurio.SANTIAGO.- Aunque las propuestas para la reconstrucción no faltaron, los cuestionamientos y advertencias al actual Gobierno marcaron los extensos discursos que pronunciaron este lunes los cuatro ex Presidentes de la República reunidos en el cónclave de la Concertación.
Patricio Aylwin fue el primero en exponer sus planteamientos ante los ex ministros, ex subsecretarios, dirigentes y militantes que pasado el mediodía llenaron el salón del estadio El Llano, que fue dispuesto para la cita.
Junto con destacar los logros del bloque durante los 20 años que estuvo en el poder, el ex gobernante realizó una autocrítica (ver recuadro) y se encargó de advertir que para alcanzar acuerdos nacionales "el tono lo fija el Gobierno y no basta con declaraciones de intenciones, sino que se requiere coherencia entre los dichos y los hechos".
Luego fue el turno del ex Mandatario y ex contrincante de Sebastián Piñera, Eduardo Frei, quien con un tono duro y siguiendo la línea trazada anteriormente por el líder de la DC, Juan Carlos Latorre , no dudó en acusar que en la actual administración "el espíritu de servicio público brilla por su ausencia" y algunos cargos son ocupados por personas "que fueron el rostro de la dictadura".
Asimismo, aseguró que el principal desafío que tiene hoy el conglomerado es hacer frente a "la mayor concentración de poder político, económico y comunicacional en la historia republicana de los últimos 100 años". Según Frei, "el país puede sufrir un grave proceso de involución" si esto sigue adelante.
De igual forma, aseveró que la Concertación "cobrará la palabra" a Piñera para que todo lo que prometió se cumpla, a pesar de la tragedia que causó el terremoto y posterior tsunami.
En este último punto, hizo ver que el Estado tiene los recursos necesarios para efectuar una reconstrucción "con la gente" y sin "espíritu patronal". De paso, garantizó que él mismo velará porque en nombre de las urgencias no surja un "tráfico de influencias".
Lagos y el alza de impuestos
Una opinión similar manifestó después Ricardo Lagos, quien llegó esta mañana desde Estados Unidos para plantear sus ideas sobre la materia, además de hacer una autocrítica por la derrota electoral (ver recuadro).
Al igual que Frei, el ex jefe de Estado enfatizó que "lo que tenemos al frente es la suma de todos los poderes" y manifestó que el terremoto obliga a la oposición a "actuar con más celeridad" y "seguir adelante con la misma fuerza y decisión".
También coincidió con el ex candidato presidencial en que la reconstrucción debe llevarse a cabo con las personas y sin perjudicar el desarrollo de las regiones que no fueron afectadas por la catástrofe. Al respecto, propuso aumentar cuatro puntos el impuesto a las empresas, argumentando que así se recaudarían anualmente 1.200 millones de dólares y en una década se pagaría el costo fiscal de la reconstrucción.
Además, aseguró que el país puede endeudarse emitiendo bonos en pesos y no en dólares, para no afectar el tipo de cambio; y se mostró a favor de elevar las contribuciones de las propiedades de lujo que superen las 10 mil Unidades de Fomento y de suspender las exenciones tributarias para las donaciones que hacen las empresas.
El llamado de Bachelet
La última en presentar sus propuestas fue Michelle Bachelet. Junto con respaldar las palabras de sus antecesores, la ex Gobernante planteó que se puede participar en el ámbito público "sin tener conflictos de interés".
En el caso de la reconstrucción, afirmó, es necesario trabajar unidos sobre la base de la "generosidad de ambas partes" y considerando la opinión de los afectados.
"La reconstrucción no ha de ser una excusa para desmantelar o retroceder en la red de protección social que tanto ha servido a nuestros compatriotas más vulnerables", sentenció la ex Presidenta, advirtiendo además que la oposición no permitirá que la fórmula de financiamiento que elija el Gobierno afecte a los más pobres ni al resto de las regiones.
"El llamado es a hacernos cargo entre todos. Los impuestos de los más grandes deberán subir, de eso no cabe duda; los intereses de los chilenos en las empresas públicas se deberán cuidar, en eso no transaremos; y los derechos de los trabajadores se deberán cuidar, eso no se discute. Y de la transparencia nos vamos a preocupar, de eso no nos moveremos", concluyó.
En las dos horas de arengas también hubo espacio para la autocrítica, debido a la pérdida del poder en los comicios presidenciales de enero.
A juicio del ex Presidente Aylwin, "es evidente" que el proyecto inicial que unió a la Concertación "fue perdiendo vigencia especialmente entre los sectores más dinámicos de la sociedad", como los jóvenes y la clase media.
El personero DC fue categórico al asegurar que "en el camino se deterioró" la cohesión interna del bloque "y primaron los personalismos y los conflictos de poder por sobre un proyecto común que se iba desdibujando".
Ricardo Lagos, por su parte, no dudó al afirmar que "esta derrota era perfectamente evitable". De acuerdo a lo indicado por el ex Mandatario, "a muchos en el extranjero les cuesta comprender cómo es posible que una oposición, con los éxitos que ha tenido y con los respaldos que sus gobernantes han tenido al momento de dejar el poder, no pudo ser capaz de generar un quinto gobierno".
Para el antecesor de Bachelet, esto se explica porque los miembros de la Concertación, incluido él, cometieron errores que los llevaron a no ser capaces de defender con fuerza su legado. "Debemos hoy día repensar y reconstruirnos para enfrentar los tiempos que corren", subrayó.