Esta jornada la ministra vocera de Gobierno,
Camila Vallejo, abordó las definiciones del Ejecutivo en sus últimos dos meses de mandato.
En conversación con Estado Nacional de TVN, la secretaria de Estado partió comentando la agenda legislativa y afirmó que "parece ser que enero es un mes muy apretado, muy intenso (...) En muy poco tiempo efectivamente no solo tenemos que hacer el cierre para el traspaso administrativo al próximo Gobierno, sino que sacar adelante muchas iniciativas legislativas y también cosas de gestión, que son propias del trabajo del Poder Ejecutivo de Gobierno".
Agregó que "nosotros tenemos preocupación porque hay como una especie de congelamiento en las conversaciones con los parlamentarios de oposición después de haber nosotros flexibilizado harto las posiciones. De hecho, llevamos un acuerdo técnico, tanto en Sala Cuna como en FES, para poder avanzar en estos proyectos y pareciera ser que el Presidente electo (José Antonio Kast) como que llamó a tirarle la cadena. Yo espero que así no sea".
En esa línea, la ministra de la Segegob afirmó que pareciera que "hubo un cambio de actitud desde la intervención de los representantes del Presidente electo y de sus representantes esta semana y luego de eso como que no han habido contestaciones de teléfono".
"Nosotros esperaríamos que por el bien del país, por el bien además de esta forma de hacer política que hemos ido logrando construir, de que a través de acuerdos sacamos cosas importantes para Chile como fue la reforma de pensiones. Los acuerdos técnicos que hemos logrado tener se transforman finalmente en un acuerdo político y se destraben estos proyectos", mencionó Vallejo.
Cambio de tono Kast y seguridad
Los últimos días se ha notado un "cambio" de tono por parte de José Antonio Kast, tras la relación de "cordialidad" que se trató de mantener con el Gobierno del Presidente Gabriel Boric tras las elecciones.
Lo anterior avivó los debates y cruces entre Kast y Boric, e incluso, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, cuestionó que al Presidente electo "le duró poco el traje de estadista".
Al respecto, Vallejo hoy comentó que "esta posición de estadista que estuvo muy bien en las primeras semanas, se tendió a perder con su última intervención pública, sino que también en el sentido de realidad, porque vuelve a insistir que el Gobierno está quebrado en una especie de crisis en todo ámbito, y la verdad es que ni la realidad ni los datos acompañan ya ese relato".
La vocera defendió que "cuando nosotros ingresamos, el crimen organizado ya se estaba instalando en Chile muy sigilosamente y tuvimos que obviamente nosotros enfrentar con más de 70 leyes de seguridad este tema, con financiamiento el más alto de lo que tenemos recuerdo que ha gastado el Estado en materia de seguridad y por lo tanto, sin desconocer que el problema de seguridad sea uno de los problemas de primer orden, vamos a entregar un Estado mucho más fuerte que el que recibimos para enfrentar este problema".
Sobre el "cambio" de tono de Kast, la secretaria de Estado afirmó que "no quiero ponerme a interpretar, pero que hubo un cambio de tono, hubo un cambio de tono y porque además el Presidente electo ha señalado públicamente que quiere gobernar para todos los chilenos y chilenas. Y esta forma de referirse al Presidente en ejercicio, a quien estamos todavía trabajando por el país, como 'los que improvisamos, los que no somos capaces de atender a la realidad de las personas', creo que no es adecuada si es que él quiere ser coherente en este discurso, relato de gobernar para todos y todas".
"Y sobre todo no es coherente si es que quiere mostrarse un Presidente humilde y capaz también de ver en el otro o en los otros atributos sobre los cuales también se puede trabajar", zanjó Vallejo.
La ministra sostuvo que "decir que todo está mal, que todo está patas para arriba, sin reconocer nada de los avances que además se lograron con acuerdos transversales en el país gracias al liderazgo del Presidente Boric, es poco generoso, poco humilde".
"Estado más fuerte"
La vocera también abordó la autocrítica desde su sector luego de que la ex abanderada oficialista Jeannette Jara (PC) resultara derrotada en las presidenciales.
A su juicio, "hay una autocrítica descarnada que cada espacio partidario va a tener que hacer y también lo propio nosotros y lo hemos hecho en varias oportunidades también dentro del Gobierno. Y otra cosa también es lo que uno apresuradamente en términos públicos puede señalar. Cada cosa tiene su proceso".
Agregó que "atribuirle a un solo factor la explicación del resultado electoral sería bien simplista. Entonces, efectivamente, esto es multifactorial. Y uno de los factores, y que lo dice el propio Presidente (...) probablemente, no sé si es que fue lo que movilizó o pesó específicamente en cómo votó la gente en la última elección presidencial, pero la velocidad de los cambios".
"Llevamos un acuerdo técnico (...) para poder avanzar en estos proyectos y pareciera ser que el Presidente electo como que llamó a tirarle la cadena. Yo espero que así no sea".
Camila Vallejo, vocera de Gobierno
"Ahí uno podría constatar de que quizás si los cambios concretos y materiales se hubieran visto antes, la percepción de la gente sobre las capacidades de cumplir los compromisos hubiese sido distinta", reflexionó.
Para Vallejo, "la agenda de seguridad obviamente que pesó, son las prioridades de la gente. Y hay que pensar por qué. O sea, la pregunta que uno se hace, ¿por qué si nuestro Gobierno, un gobierno de izquierda, progresista, como lo quieran llamar, fuimos los que más plata pusimos en la agenda de seguridad, fuimos los que más leyes de seguridad con acuerdo en el Parlamento se tomaron? (...) Muchísimas veces por iniciativa propia y otros obviamente también a solicitud de la oposición. Por eso se trata de generar acuerdos, ¿no?".
"La agenda de seguridad, al menos desde la segunda vuelta, estuvo siempre contemplada. Lo que faltó, y creo que nos faltó a todos también, era advertir cómo venía instalándose el crimen organizado en nuestro país (...) El Tren de Aragua estaba instalado en nuestro país y nadie lo advertía. Entonces, ¿qué es lo que pasó? Nosotros tuvimos que, el primer año, empezar a trabajar en un Plan Nacional contra el Crimen Organizado. Y eso fue algo que no estaba en el programa. Tuvimos que crear el manejo que puede hacer el Gobierno", explicó.
Añadió que "hay también un tema de cómo muy hábilmente también se manejaron las emociones en torno al tema de la inseguridad. Y ahí la derecha, yo creo que siempre y pasa mucho en el mundo, sabe manejar esa agenda a propósito más que de los mecanismos concretos para enfrentar la delincuencia o el crimen organizado, es como prometer y parecer que son más capaces de resolverlo".
Para el próximo Gobierno, afirmó que "les vamos a dejar un Estado mucho más fuerte y preparado para enfrentarlos".
"Ya con un Ministerio de Seguridad Pública, con una Política Nacional contra el Crimen Organizado, con el Ejército desplegado en la frontera, con drones en la frontera, con una gestión operativa entre PDI, Carabineros, el Ministerio Público que no existía cuando nosotros llegamos (...) Podemos señalar es que él (Kast) cuando llegue el 12 de marzo a sentarse en La Moneda va a encontrar un Estado mucho más articulado, más fuerte y más preparado para enfrentar la delincuencia, el crimen organizado", enfatizó.
Cerró con que "ojalá que él logre ponerle, obviamente, mucho más de su cosecha para que Chile siga avanzando en el camino de hacer retroceder la violencia, la delincuencia y el crimen".