Derechos de autor amenaza la nueva era digital

La decisión de la juez del distrito Marilyn Hall Patel en la audiencia preliminar dio la ventaja a la asociación de la industria discográfica al cerrar esta dirección al intercambio de canciones protegidas por el registro de la propiedad intelectual.

27 de Julio de 2000 | 01:38 | EFE
LOS ANGELES.- El futuro de los derechos de autor en la nueva era digital está en juego con la batalla legal entre la industria discográfica y Napster.com, dedicada al intercambio de archivos musicales en la red.

La decisión de la juez del distrito Marilyn Hall Patel en la audiencia preliminar dio la ventaja a la asociación de la industria discográfica al cerrar esta dirección al intercambio de canciones protegidas por el registro de la propiedad intelectual.

De acuerdo con su dictamen, es difícil clasificar de uso personal el intercambio que realizan los más de 20 millones de usuarios del Napster.com.

En su opinión, el intercambio que ahí se realiza de archivos musicales grabados en formatos MP3 infringe las reglas del mercado y está en contra de la industria discográfica.

Por esta razón, y mientras se decide en los tribunales la denuncia presentada contra Napster, Patel ha decidido cerrar a partir del próximo viernes esta popular dirección a todo intercambio que no tenga en cuenta sus derechos.

Aunque ha sorprendido la rapidez de la decisión su resultado era esperado al menos por parte de la asociación de la industria discográfica, que representa a los principales sellos comerciales como Universal, Sony, Warner y EMI, entre otros.

El presidente de Napster, Hank Barry, y su fundador, el joven de 19 años Shawn Fanning, están dispuestos a explicar a sus seguidores, vía Internet, la estrategia a seguir por esta popular empresa.

El juicio pone en peligro su futuro, ya que la asociación de la industria discográfica reclama 100.000 dólares por cada canción intercambiada en su dirección.

De acuerdo con sus propios cálculos, el volumen de temas bajados de la red mediante su dirección puede rondar los quinientos millones de canciones, la mayor parte protegidas por el registro de la propiedad intelectual, siempre de manera gratuita.

El futuro juicio decidirá si la dirección es, como considera la industria discográfica, una red de piratería cibernética o, como piensa Napster, un nuevo paso en la tecnología.

Sea cual sea la decisión, la industria del espectáculo sigue esta batalla como una llamada de atención sobre la necesidad de una nueva legislación que proteja los derechos de la propiedad intelectual en el nuevo orden de la era digital.

El juicio puede acabar con Napster pero hay otras direcciones como Gnutella o Freenet abiertas al mismo intercambio gratuito.

A diferencia de Napster, estas direcciones están descentralizadas lo que dificultaría una posible denuncia legal. La amenaza va más allá del mundo de la música, como demuestran las denuncias que la asociación del cine estadounidense (MPAA) ha presentado contra la dirección Scour.com por permitir el intercambio de archivos digitales que contienen películas.

Si bien su repercusión por el momento es menor, dada la necesidad de una vía de acceso rápida al Internet que no todos los usuarios disponen, el fichero de películas disponible parece incluir títulos como "Gladiator", "X Men" o "MI:2" recientemente estrenadas.

"Tienen que dejar de pensar en cerrar estos nuevos servicios y pensar en como competir con ellos", indica en la prensa cibernética el analista Eric Scheirer.

La propia Napster puede tener la respuesta, dado su acuerdo con Liquid Audio para investigar y desarrollar tecnología para la venta digital de temas bajados de la red de manera legal.

Otra solución por parte de la industria discográfica es el desarrollo de nuevos métodos de codificación, como el SDMI, que impidan el pirateo de las obras grabadas.

Mientras el juez decide el futuro del Napster y los afectados intentan nivelar sus fuerzas a la vista de las nuevas oportunidades tecnológicas abiertas por Internet, los artistas también se enfrentan a una batalla de palabras.

Grupos como Metallica o Dr. Dre han hecho sus propias denuncias contra Napster, batalla a la que se han unido más de 60 autores, entre ellos Alanis Morissette o Hootie & the Blowfish, dándole una cara popular a una batalla definida de Goliath contra David.

Sin embargo, no todos los artistas están de acuerdo con la ilegalidad de Napster, que cuenta con el apoyo de 17.000 autores que han permitido que sus obras sean intercambiadas de forma gratuita y de grupos radicales como Limp Bizkit, cuya gira está patrocinada por esta dirección de la Internet.
EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?
Comentaristas
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores