Discurso del Presidente Ricardo Lagos

En un discurso pronunciado frente a Ministros, subsecretarios, alcaldes, concejales y dirigentes de la Concertación, el Primer Mandatario delineó cuatro grandes tareas para las que pidió el apoyo de la coalición y del resto del país.

01 de Noviembre de 2000 | 00:21 | Emol.com
SANTIAGO.- Me pareció que después de la elección municipal debíamos tener un punto de partida para analizar las tareas que tenemos hacia delante. La elección municipal, obviamente, define quiénes van a ser los que nos gobiernen en la comuna, pero también la elección municipal tiene implicancias políticas.

Esta elección municipal ratificó que la coalición de partidos que apoya al gobierno, interpreta la voluntad mayoritaria de los chilenos. Más allá de dificultades pasajeras, el pueblo de Chile entendió que la Concertación es la única fuerza capaz de dar sustentación, orientación y conducción a Chile. Y por eso esta tarde nos hemos reunido para renovar nuestro compromiso con Chile y para convertir el 52% de los votos en tareas concretas.

Este respaldo es muy importante, y nuestra obligación ahora es hacer fecunda la mayoría que recibimos. Para ello tenemos que hacer múltiples tareas, que hemos definido en distintos momentos. Sin embargo, creo que ahora debemos poner énfasis en cuáles van a ser las tareas básicas para el próximo año. Pasada la elección, qué es lo que espera el país de nosotros.

EMPLEO

Nos queremos centrar, primero, en empleo. Segundo, en la necesidad de tener un programa de salud adecuado, educación y un Estado moderno. Estas cuatro tareas se hacen a partir de un hecho básico. Que es cómo hacemos que Chile crezca. El crecimiento es el punto de partida de lo anterior, y nosotros hemos hecho las tareas bien; hemos sido capaces de que Chile crezca más de un 6%. Este año será un 5,8% y el año próximo será un 6,2%. Lo hacemos con responsabilidad, con seriedad fiscal, con cuentas en orden. Pero tenemos que seguir mejorando, por eso el proyecto para decir "No a la evasión tributaria" es tan importante.Y por eso yo le pido al parlamento, y sé que ustedes me van a apoyar, para que ahora, en este año en lo posible, despachemos el proyecto que hace que algunos malos chilenos no paguen sus impuestos.

Hemos actuado con responsabilidad, y esto nos da autoridad moral para exigir de quienes tienen los recursos, que pueden adoptar las decisiones de inversión, que se sumen a este gran esfuerzo nacional.

En este marco podemos avanzar gobierno, parlamento y los municipios que ustedes ahora encabezan. Es necesario aunar los esfuerzos y es necesario trabajar de una manera conjunta. Por eso, no me cabe duda que ustedes, desde el municipio, van a buscar también las formas y modalidades para poder hacer que todos los chilenos nos ayuden en estas tareas.

Nuestra primera labor es empleo. Aquí vamos a concentrar todos los esfuerzos de Chile. Quiero llevar tranquilidad en dos sentidos: primero, para las personas, la seguridad que haremos todo lo que está a nuestro alcance para que cada chileno y chilena cuente con un empleo digno. Y para las empresas, la seguridad de contar con condiciones óptimas para ser más eficientes y productivas.

Queremos una recuperación vigorosa y sostenida. Enviamos un presupuesto que habla de crear 46 mil puestos de trabajo, a partir del crecimiento que tenemos proyectado para el año próximo. Eso creemos que será suficiente.

Sin embargo, si las condiciones económicas no son suficientes para lograr las metas de tener una reducción drástica del desempleo, el gobierno está preparado para complementar e intensificar este esfuerzo. Y para ello crearemos un fondo de contingencia para el empleo que, de ser necesario, podrá gastar hasta 100 mil millones de pesos, y que deberá operar cuando el gobierno estime que la economía no está creando por sí sola suficientes puestos de trabajo. Es un tremendo esfuerzo, casi 200 millones de dólares, que van a estar destinados como un fondo de contingencia.

Este fondo lo administrará el Ministerio del Trabajo y estará destinado, en particular, a los trabajadores jefes de hogar que hayan quedado cesantes. Se les dará un apoyo integral para que puedan obtener una ocupación estable en forma rápida y efectiva. Los recursos del fondo se van a orientar a la inserción laboral en distintas modalidades; en programas públicos, en empresas, en entrenamiento, en capacitación, en distintos incentivos a la contratación de personas jefes de hogar. Y queremos invitar también a participar en este programa a todos los actores que estén dispuestos a colaborar en esta lucha nacional contra la cesantía, incluyendo empresas, fundaciones, asociaciones empresariales, organismos no gubernamentales, municipios e instituciones educativas.

Pero, junto con crear empleo, queremos acelerar el tranco en dos temas. Primero, un seguro de desempleo que tiene que traer tranquilidad a los trabajadores de Chile. Ayer estuve en una empresa y los trabajadores me preguntaron acerca del seguro de desempleo, porque tenían temor, como cualquiera, a perder el trabajo. El seguro de desempleo debemos resolverlo y aprobarlo en el parlamento este año.

Y lo segundo, es que enviaremos a trámite legislativo la Reforma Laboral para poder avanzar, a lo menos, en dos temas fundamentales. Primero, un sistema laboral más equitativo y más justo, de acuerdo a las convenciones que han planteado en la OIT -la convención 87 y 98- que establecen mecanismos de prevención y sanción para las prácticas anti-sindicales. Queremos que exista la posibilidad de que el trabajador forme un sindicato, que no tema por ejercer su derecho sindical y no tema ser despedido porque hace uso de un derecho.

Queremos, al mismo tiempo, modernizar nuestras relaciones laborales, conscientes de que es necesario avanzar con urgencia en buena parte de los temas pendientes y buscar modalidades de contratación más flexibles, particularmente entre jóvenes y mujeres. Pero esto sólo se puede hacer si tenemos como contrapartida sindicatos que defiendan los derechos sindicales.

SALUD

En términos de salud, quisiéremos decir que lo esencial es generar las condiciones para una reforma profunda, amplia y masiva de nuestro actual sistema de salud. Para ello queremos invitar desde ya a todos los chilenos, a los que participan en esta área y a los ciudadanos que son los consumidores, a un gran debate sobre el sistema de salud que queremos para Chile.

Las claves de esta reforma son muy claras. Primero, cómo somos capaces de generar ahora entre nosotros un sistema de prevención adecuado. Durante tanto mucho tiempo hemos puesto más énfasis en cómo financiamos un sistema de salud acorde con lo que son las nuevas enfermedades y las nuevas situaciones que tenemos en este campo. La necesidad de la prevención es fundamental, más vale prevenir que curar. Y en ese sentido tenemos que avanzar.

Lo segundo es que esta reforma de salud tiene que tener dos pilares fundamentales. En primer lugar, asegurarle a todos los chilenos que las enfermedades catastróficas no serán más una fuente de tristeza y de situación difícil en nuestros hogares. Segundo, tenemos que proponer un sistema solidario de financiamiento de la salud. No es posible pretender que en este ámbito Chile no sea solidario. Queremos un sistema de salud basado en la solidaridad entre todos.

Estos elementos básicos van a tomar tiempo. La reforma de la salud la enviaremos al parlamento en el primer semestre del próximo año, luego de un intenso debate. Mientras tanto, con la misma fuerza que dijimos que íbamos a abordar el tema de las colas en los consultorios y lo hicimos, queremos ahora establecer a lo menos cinco temas fundamentales:

Primero, en el 2001 ningún niño menor de 1 año, ni adulto mayor de 65, demorará más de 48 horas en ser atendido en un consultorio. Vale decir, se atenderá antes a las personas de mayor riesgo.

Segundo, disminuiremos drásticamente los tiempos de espera para especialistas. Por eso, estamos dando nuevos recursos para tener más especialistas en los consultorios.

Tercero, otorgaremos mayores fondos para una atención expedita en las urgencias, tanto en los consultorios como en los hospitales.

Cuarto, estamos estableciendo un crecimiento muy grande en los programas de alimentación gratuita para los adultos mayores, que es una forma directa de apoyarlos donde más lo requieren.

Y, finalmente, estableceremos un programa para mejorar el tratamiento y prevención de las enfermedades respiratorias.

En estas cinco áreas concretas concentraremos los esfuerzos durante el 2001. Debemos tener para esa fecha terminado el proyecto e iniciado el debate de las nuevas bases del sistema de salud de Chile.

EDUCACIÓN

El tercer elemento tiene que ver con educación. Sabemos lo que hemos venido haciendo en educación, acá simplemente quiero señalar tres elementos básicos.

Primero, en el nivel de educación pre-básica estamos aumentando en 40 mil los cupos de manera que los niños de Chile puedan tener educación preescolar como corresponde. Nos hemos comprometido a tener 120 mil cupos durante estos 6 años; en marzo próximo, ya habremos cumplido con 40 mil de ellos.

Segundo, nos parece indispensable mantener más niños en enseñanza media. No podemos darnos el lujo de tener jóvenes que no terminen su educación escolar. Para ello, iniciaremos un programa de retención que va a beneficiar a más de 240 mil alumnos. Vamos a crear becas y otro tipo de ayuda. Queremos que los padres nos ayuden, porque es fundamental que cada joven complete, al menos, 12 años de escolaridad.

Y tercero, muy importante, vamos a hacer un cambio en el acceso a la educación superior en lo que dice relación con el apoyo que da el Estado. Queremos garantizar que los jóvenes tendrán acceso a estudios superiores, sin importar si tienen recursos para ello.

Cada joven, luego de rendir la Prueba de Aptitud Académica, entrará automáticamente a un sistema en red que registrará la condición socio-económica de sus padres. Antes de ingresar a la universidad, de acuerdo a estos antecedentes, se le indicará qué aporte, beca o crédito fiscal le dará directamente el Estado. De esta manera, crearemos un sistema homogéneo y no ocurrirán las tremendas diferencias de hoy. Con el sistema actual, una misma familia, que gana 400 mil pesos al mes, obtiene beca en una universidad y no califica para tenerla en otra. Vamos a tener un sistema transparente, donde los jóvenes ingresarán todos su datos en Internet - en la red enlace del Ministerio -. A partir de eso, sabremos exactamente qué apoyo dar.

Segundo, muy importante, el año próximo por primera vez estamos trabajando para dar apoyo tanto a los institutos profesionales como a los centros de formación técnica debidamente calificados. No sólo existirá ayuda para llegar a las universidades, sino también a los centros de formación técnica.

De esta manera, espero que de aquí a tres años como máximo, todo joven que esté en condiciones de acceder por sus méritos a la educación superior va a tener los recursos indispensables para ello.

MODERNIZACIÓN DEL ESTADO

En cuarto lugar, quiero que el año próximo nos concentremos en tener un Estado al servicio de la gente. Nuestra tarea es que nuestro Estado sea más eficiente y más democrático. Se llega al Estado a servir y no a servirse. Esto significa que tenemos que hacer de él un instrumento más ágil, más transparente, más útil.

Por esta razón, presentaremos al Congreso Nacional un proyecto de ley que consagre el estatuto de las empresas públicas, para garantizar la eficacia, efectividad, competitividad, transparencia en su gestión, protección de su patrimonio, compromiso con el medio ambiente y un servicio de excelencia. Así protegeremos el patrimonio de todos los chilenos.

Junto con ello, hemos enviado al Parlamento un proyecto de nueva institucionalidad en el ámbito cultural, vamos a trabajar con nuevas propuestas en los sectores de la regulación, fomento productivo, infraestructura, acción social, ciencia y tecnología.

Sin embargo, junto con el estatuto de las empresas públicas, debemos ser capaces de avanzar en el estatuto de la dirección pública, que establecerá las condiciones especiales para el desempeño de los cargos de confianza, basado en compromisos explícitos de desempeño, duración limitada en los nombramientos, evaluación rigurosa de logros de los objetivos acordados.

Y queremos aumentar la descentralización y poder llegar a lo menos a un 46% de inversión que se genere a partir de los gobiernos regionales y no del gobierno central.

Debemos garantizar que el Estado está al servicio de la gente. La única garantía verdadera para ello es que sus instituciones reflejen la opinión de la gente, es decir, este gobierno quiere que exista más democracia. Para eso hay que seguir impulsando las reformas políticas por las cuales hemos luchado como Concertación durante largo tiempo.

La voz mayoritaria de la ciudadanía tiene que reflejarse en autoridades con claros respaldos políticos. Tenemos para ello que cambiar nuestro sistema electoral, sin sacar cuentas mezquinas al momento de legislar. Una democracia sana y estable es una democracia donde las mayorías son mayorías y las minorías son minorías, y ambas están bien representadas.

Por eso, quisiera llamar a todos los sectores del país a concretar un acuerdo de fondo, que nos permita tener una Constitución que nos interprete a todos, terminando de esta manera esta ya larga transición.

Mi gobierno quiera avanzar en la supresión de senadores designados y vitalicios, por cierto, pero lo queremos hacer para que el Parlamento sea un reflejo de la voluntad mayoritaria y minoritaria de la ciudadanía. Y, por lo tanto, eso implica corregir y cambiar el sistema binominal. Ambas cosas están vinculadas entre sí.

La supresión de senadores designados y vitalicios está vinculada a la modificación del sistema binominal. Seamos claros: queremos un Parlamento que refleje a Chile y eso lo hacemos, no sólo eliminando senadores designados y vitalicios, sino también con un sistema electoral justo, adecuado, democrático. No es justo un sistema donde 35% elige un diputado y el 65% elige el otro diputado; 65 no es igual a 35.

Mi gobierno también quiere dar pasos en otros ámbitos que todos conocemos. Mecanismos de designación de tribunal constitucional, transformar el Consejo de Seguridad Nacional en un órgano asesor del Presidente y, por supuesto, restituir las facultades presidenciales en el nombramiento de los altos mandos de la defensa nacional. Creo que estamos maduros para esto; la reciente elección así lo demuestra. Una ciudadanía madura reclama una democracia de verdad y a eso debemos dedicarnos.

CONCERTACIÓN DE PARTIDOS POR LA DEMOCRACIA

Queridos amigos y amigas, quisiera ahora decir una palabra final respecto de la Concertación de Partidos por la Democracia. Dirigirme, a través de ustedes, a todos aquellos que son la esencia de la coalición.

Creo que hemos aprendido dos lecciones. La primera, con tremendas responsabilidades para nosotros: somos la mayoría clara y nítida de Chile. El país nos apoya cuando hacemos las cosas bien, reconoce en nosotros la única alternativa real de conducción para Chile, como lo hemos venido haciendo en los últimos 11 años.

La segunda es que los chilenos esperan de nosotros unidad y coherencia para avanzar. Unidad y coherencia para avanzar. No se trata de eludir el debate o el planteamiento de posiciones que son propias de toda democracia. La coalición está formada por partidos distintos, que tienen visiones diferentes y está bien que se expresen, pero una cosa es que se expresen visiones diferentes, colores distintos, como los colores del arco iris, y otra cosa es que, so pretexto de estas visiones diferentes, no haya unidad y coherencia en las tareas que tenemos por delante.

Por cierto, tenemos un programa mucho más amplio que estos cuatro temas fundamentales que he subrayado hoy. Aquí no hay golpes de timón, porque tenemos un timón claro que va a llegar a buen puerto. Simplemente, tenemos que ser ahora coherentes y unitarios sobre estos temas para cumplir con nuestro destino. Nos necesitamos los unos a los otros.

La gente quiere, por sobre todo, a la Concertación. Excúsenme si digo más allá y por sobre, a lo mejor, de los propios partidos que la integran. La Concertación es una herramienta fundamental, que nos permitió transitar de dictadura a democracia, y ahora nos permite mirar el horizonte en el largo plazo.

Pero en la construcción de Chile todos están llamados, no sólo la Concertación. Todos los ciudadanos de este país tienen un lugar en cada una de las tareas que acabo de señalar. Todos los ciudadanos de este país tienen el derecho y la obligación de participar en la construcción de la grandeza de Chile. A eso, como Presidente, desde aquí los quiero llamar.

Lo que plantee en la noche del domingo, lo quiero reiterar hoy. Trabajaré, por cierto, y trabajaremos como gobierno con todos y cada uno de los alcaldes y los gobiernos comunales que fueron elegidos el domingo pasado.

Es lo que la ciudadanía espera de todos nosotros: gobierno, parlamento, municipio. Si trabajamos todos juntos vamos a poder mirar mejor el futuro y poder pensar que para el 2010, para el Bicentenario de la República, tendremos un país mejor.

Sin embargo, mientras llegamos al 2010, hagamos bien las tareas del presente y por eso los he invitado, amigos y amigas, a compartir estas cuatro líneas gruesas que son las que nos va a permitir visualizar una agenda de trabajo para el 2001 por el bien de Chile y de los chilenos.

Muchas gracias.

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