Advierten que mujeres muy preocupadas por su peso ponen en riesgo sus trabajos

La ansiedad y la obsesión por la apariencia causarían un impacto directo en la vida laboral. Por otro lado, aquellos hombres que aumentan sus kilos son mejor pagados.

Emol
Mi. 20 de julio de 2011, 12:52
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Esteban Garay, El Mercurio.

Esteban Garay, El Mercurio.

SANTIAGO.- Las carreras profesionales de varias mujeres podrían verse truncada debido a la obsesión por los kilos demás, según señala una encuesta publicada este jueves.

Casi una sexta parte de las 445 mujeres consultadas aseguró que su falta de confianza tenía un impacto directo en su vida laboral, y casi la mitad señaló que se sentían extrañas en su lugar de trabajo, debido a las ansiedades que sufrían.

Por su parte, una de cada cinco dijo que las obsesiones que tienen respecto a su cuerpo afectan su vida en general, según el estudio realizado por Dove.

“Eso no es una sorpresa en absoluto. Cuando se está ansioso por algo, ya sea por el peso u otra cosa, eso se convierte en lo predominante en la mente (...) Esto afecta tu vida laboral y el enfoque de tu carrera”, dijo al Daily Mail la psicóloga Linda Papadopoulos.

La experta agregó que “cuando las mujeres crecen preocupadas de su apariencia, empiezan a pensar en ellas en tercera persona”. Con eso, Papadopoulos explica que en vez de pensar en sí mismas, las mujeres obsesionadas con su look se ven a través de los ojos del resto, de lo que el las otras mujeres u hombres puedan ver en ellas.

El medio inglés recordó las palabras del profesor Edward Norton, de la Universidad de Michigan, quien realizó un estudio el año 2009 y que señaló que “hay algo en la sociedad occidental que parece castigar a las mujeres por su sobrepeso”.

Ya en junio pasado, un estudio publicado en el Journal of Applied Psychology, aseguró que las mujeres “muy delgadas” ganan casi 22 mil dólares más que sus “contrapartes de peso promedio”. Y que cuando las mujeres subían de peso, eso se veía reflejado en una disminución de su renta, a modo de “castigo”.

De manera inversa, los hombres muy delgados aumentaban su salario a medida que iban subiendo de peso.