Rejuvenecer la piel con células madres ya es posible en Chile

El procedimiento es mínimamente invasivo y promete resultados casi permanentes.

Por M. Francisca Prieto, Emol
Ma. 20 de diciembre de 2011, 08:13
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Transtem. Así se denomina la técnica de origen coreano que hace poco tiempo llegó a nuestro país y que permite rejuvenecer la piel mediante la utilización de células madres. Una alternativa sin duda novedosa y que quizás muchos no imaginaban que tan pronto podría encontrarse en Chile.

Víctor Hugo Correa, dermatólogo y director médico de Vitaclinic -donde hace un mes y medio se aplicó el tratamiento al primer paciente en Chile-, explica que el método consiste en procesar tejido graso para obtener de él células madres que luego son inyectadas en zonas donde se requiera estimular la regeneración de tejidos.

En otras palabras, lo que se hace es extraer grasa de la región que rodea al ombligo, para luego someterla a una serie de procesos como lavado y centrifugado, hasta que se logra aislar completamente las células madres. Posteriormente, mediante mesoterapia, éstas son reinyectadas en la piel del paciente, donde anidan y comienzan a renovar la piel de manera profunda e intensa, dándole un aspecto más joven.

"Es un proceso de rejuvenecimiento no solamente del momento. No dura un mes o un día, dura toda la vida", asegura el especialista, quien agrega que esto se debe a que las células madres están vivas y continuarán trabajando hasta que la persona muera. Y ésta, según él, es la principal diferencia que tiene esta técnica con otros tratamientos parecidos, como podría ser el plasma rico en plaquetas, cuyos resultados se mantienen por poco más de cuatro meses.

"El envejecimiento cronológico igual va a ir surtiendo su efecto, porque es imposible pararlo todavía, pero sí va a tener una ayuda y una respuesta permanente de las células madres, conteniendo el envejecimiento para que se vaya haciendo más lento en esa zona", sostiene Correa.

El Transtem es un procedimiento ambulatorio y en él se utiliza anestesia local, aunque en algunos casos es posible sedar al paciente. Primero se adormece la zona que donará el tejido graso, el cual se extrae con la ayuda de una jeringa. Luego se insensibilizan los lugares en que se inyectarán las células madres, por ejemplo el rostro, el cuello, el escote o el dorso de las manos. Todo esto es realizado en un pabellón por un especialista.

Se trata de una técnica mínimamente invasiva y que casi no produce dolor. Según el dermatólogo de Vitaclinic, eventualmente podrían aparecer hematomas tanto en el lugar donde se extrajo el tejido graso, como en donde se inyectan las células madres. Lo normal es que duren entre siete y 10 días.

Víctor Hugo Correa añade que además el tratamiento prácticamente no tiene contraindicación, debido a que se trabaja con las células madres del propio paciente.

Belleza tridimensional

El rejuvenecimiento de la piel no es la única utilidad que tiene esta técnica, ya que también sirve para reponer el volumen y la forma que se han perdido en ciertas zonas del cuerpo con el paso del tiempo. Correa sostiene que hasta hace poco se pensaba que para obtener una apariencia más juvenil sólo bastaba con estirar la piel para eliminar arrugas. Sin embargo, actualmente el concepto de belleza es más bien tridimensional.

De esta manera, también mediante el Transtem se coloca tejido graso donde éste no es abundante o se ha perdido, para así realzar volúmenes. Este procedimiento puede realizarse en los pómulos, el mentón, las mejillas, el maxilar, el dorso de las manos o los labios.

El dermatólogo de Vitaclinic explica que para esto se extrae tejido graso del abdomen del paciente, el cual se procesa para que sólo queden células grasas vivas, las que son enriquecidas con células madres y posteriormente inyectadas en las zonas a tratar.

"La grasa permanece, tiene un 90% de probabilidades de sobrevivir por más de seis meses", asegura el especialista.

Y si estos métodos para rejuvenecer la piel ya te parecen futuristas, ¡prepárate!, porque Víctor Hugo Correa afirma que en poco tiempo más será posible acceder en Chile a otros adelantos. Un ejemplo es la inyección por vía endovenosa de células madres obtenidas del tejido graso, de manera que puedan llegar hasta tejidos más profundos para repararlos. Asimismo -asegura-, en un futuro cercano las mismas células madres podrán guardarse por años o décadas mediante criopreservación, de manera que el paciente podrá utilizarlas cuando quiera, inyectándose su propio elixir de la eterna juventud.