SANTIAGO.- Este domingo, Estados Unidos y fanáticos del mundo entero estarán expectantes en sus pantallas a lo que suceda en el duelo entre New England Patriots y Atlanta Falcons.
El Super Bowl, la final de la liga fútbol americano (NFL) del país del norte de América, se ha vuelto el evento deportivo más colosal y exorbitante del globo, donde se mueven miles de millones de dólares y se realizan los más fastuosos e imponentes espectáculos de medio tiempo, con afamadas estrellas de la música que se pelean por tocar en él.
Sin embargo, a unos 7 mil 500 kilómetros de distancia del estadio NRG, la realidad de este deporte es muy distinta. Lejos de las toneladas de dinero que genera en EE.UU., el fútbol americano en Chile está recién en una etapa incipiente, donde ni siquiera existen espacios para practicarlo.
"Nosotros sólo jugamos en canchas de fútbol normal o de rugby y las adaptamos para el fútbol americano. En los arcos ponemos tubos de pvc, los enganchamos arriba de los arcos y ahí hacemos la forma como de la 'H' que se necesita para jugar", cuenta Mónica Saldías, presidenta de Felinos, uno de los clubes más grandes en Chile de esta disciplina.
"El avance ha sido muy grande. En los primeros años se jugaba sin equipamiento. Se jugaba en la playa, en tierra. Era casi una 'pichanga' que nadie sabía qué era".
Jaime Bustamante, presidente FEDFACH
Sin embargo, la falta de recursos no ha sido un impedimento para que este deporte surja en el país. De hecho, desde 2009 en adelante, año en que esta especialidad fue adscrita a Chile Deportes y a la Federación Internacional de Fútbol Americano (IFAF), pasó de haber un sólo equipo a más de 30 clubes inscritos a lo largo de todo el territorio nacional.
Un fuerte crecimiento que demuestra el auge que atraviesa hoy en día la disciplina del balón ovalado en Chile. Incluso, el mismo presidente de la Federación Deportiva Nacional de Fútbol Americano (FEDFACH), Jaime Bustamente, detalla que "el avance ha sido muy grande. En los primeros años se jugaba sin equipamiento. Se jugaba en la playa, en tierra. Era casi una 'pichanga' que nadie sabía qué era. Pero después de 13 años ya hay ligas con clubes que juegan todo el año, con su equipamiento, con árbitros, con finales que congregan a miles de personas".
Esto ha llevado a que la Liga de Fútbol Americano (LFA Chile) sea cada vez más competitiva, con clubes en casi todas las regiones del país. Tanto así, que el año pasado el torneo adulto debió dividirse en dos confederaciones, norte y sur, similar a como es en Estados Unidos.
Además, este fuerte incremento se tradujo en que sean más niños y jóvenes los interesados por practicarlo. Hecho del que ha sido testigo Gonzalo Cataldo, entrenador de Felinos. "Hoy en día hay varios chicos que quieren integrarse al equipo, siendo que antes era mucho más complicado encontrar gente que quisiera jugar este deporte", señala.
Los inicios en Chile
Al igual que el balompié, el tenis, y la mayoría de los deportes que se practican en Sudamérica, el fútbol americano llegó a Chile a través de los viajes y el comercio, siendo la década del 2000 el punto de inflexión en el cual comenzó a posicionarse de forma definitiva.
"La mayoría de los que somos coach empezamos jugando, hasta que decidimos dejar de entrenar y empezar a traspasar nuestros conocimientos a los chicos. De ahí nace un poco todo esto"
Gonzalo Cataldo, coach de Felinos
Bustamente, por ejemplo, cuenta que fue en Norteamérica donde conoció y aprendió a jugar la especialidad, pero que cuando llegó a Chile no tenía cómo practicarlo. "Aquí me puse a jugar rugby porque no había fútbol americano. Pero en 2003 se empezó a juntar un grupo y desde ese momento hasta ahora no hemos parado", relata.
No obstante, la masificación se produjo algunos años más tarde, gracias a la iniciativa de un grupo de jóvenes y adultos entre los que se encontraban Cataldo y Bustamante. "La mayoría de los que somos coach empezamos jugando, hasta que decidimos dejar de entrenar y empezar a traspasar nuestros conocimientos a los chicos. De ahí nace un poco todo esto", explica.
El ascenso de esta disciplina en tierras nacionales ha sido tal, que poco a poco empiezan surgir nuevas redes de contacto para expandir y fichar a nuevos jugadores. Fue así como Diego Fuentes, cornerback (defensor lateral) de los Húsares -otro de los clubes grandes en Chile- se inició en esta disciplina.
"Había escuchado un poco del fútbol americano pero nunca tuve la oportunidad de probarlo. Pero por esas cosas del destino, un amigo me agregó a Facebook y supe que él hacía, entonces le pregunté, me llevó a practicarlo y me metí. Yo soy 'profe' de educación física entonces en este caso el deporte es primordial", sostiene Fuentes.
Este progreso ha sido transversal, por lo que también se traspasó al mercado interno. "Antes ibas a comprar y encontrabas poleras de fútbol americano a mil pesos. Ahora están a 10, 15 o 20 lucas. Los comerciantes ya saben que hay mucho más interés que antes por estas prendas, algo que hace cinco años era impensado", afirma Saldías.
La inclusión y el sueño del profesionalismo
Al ser un deporte muy táctico en el cual se necesitan jugadores con diferentes características, tanto para atacar como para defender, el fútbol americano destaca por ser una disciplina muy inclusiva, donde cualquiera pueda jugarlo.
"No es un deporte que exija físicos destacados ni nada. Una persona con un poco de cualidades puede practicarlo", asegura Fuentes.
La misma visión tiene Saldías, quien considera que "gordos, flacos, chicos, rápidos, lentos. Todos sirven para jugar porque se necesitan jugadores con diferentes condiciones, diferentes habilidades. Es un deporte súper lindo...".
Es esta capacidad la que busca seducir a un amplio espectro de personas quienes sueñan algún día en que el fútbol americano sea profesional en nuestro país.
"Somos un deporte que sí puede serlo. Y quizás no a largo plazo, sino que a mediano plazo. El fútbol americano requiere trabajo en conjunto, armonía, y en eso estamos trabajando. Es difícil que lo puedan frenar. Ya se estableció y se quedó en el país y creo que va a ir sacando muchas más personas para que tengamos un mejor desarrollo deportivo", afirma Cataldo.