SANTIAGO.- El 28 de marzo del 2010
Fabiane Boogaerdt llegó a lo más alto a nivel sudamericano. Se coronó campeona de voleibol playa defendiendo a su natal Brasil en los Juegos Odesur de Medellín. Lo hizo haciendo dupla con Julia Schmidt y superando al binomio local.
La medalla de oro ratificaba que era una de las grandes promesas de ese deporte, muy típico en Brasil y donde son una potencia.
Con sus 20 años tenía toda la proyección para llegar a unos Juegos Olímpicos, su gran sueño. Antes ya había ganado el Mundial Juvenil 2006 y un bronce en la cita planetaria del 2010. Una carrera en ascenso. Pero poco tiempo después todo cambió.
En 2011 conoció a Francisco en una fiesta en Río de Janeiro. El hombre es chileno y no tiene nada que ver con el deporte, es administrador. Y fue tanta la conexión que tuvieron, que el 2011 la deportista no lo dudó y se vino a Santiago, siguiendo al "amor de mi vida".

"Dejé todo botado allá. Una promisoria carrera como voleibolista, era muy reconocida y por mi alto nivel tenía muchas opciones de ir a los JJ.OO. de Londres 2012.
Incluso estuvieron tres años llamándome para que volviera a jugar allá. Ni mi familia me apoyó, no estaba contenta. Me decían que cómo iba a dejar mi sueño olímpico por amor. Pero no hice caso, de verdad que estaba muy enamorada", comienza relatando Boogeardt en conversación con
Emol.Hoy ambos viven juntos en Santiago. Ya suman siete años de relación. Y ella dice que no se arrepiente de nada. Claro, que al radicarse en Chile, tomó una drástica decisión.
"Dije que nunca más jugaría voleibol. Sabía que acá no podía vivir del deporte, no es profesional como allá que dedicaba mi tiempo completo a eso". Buscó otros deportes e incursionó en el waterpolo y ciclismo.
Ya decidida a dejar atrás su deporte preferido, entró a estudiar Diseño de Interiores a la Universidad del Pacífico. Y ahí poco a poco comenzó a reencantarse. Defendió a su U y luego al club Boston College en voleibol de gimnasio, pero no la satisfacía. "El nivel era muy bajo. Además estuve cerca de lesionarme de la rodilla y decidí parar". Eso sí, el "bichito" de volver a la alta competencia rápidamente la sedujo.
Una "brachilena"
El 2017 consiguió la nacionalización tras cumplir los 5 años en el país. Además, ya había tenido contactos con el brasileño Eduardo Garrido, ex técnico de la selección nacional y de los primos Marco y Esteban Grimalt. A él lo conocía desde su país natal y acá nunca perdieron contacto. Empezó a entrenar con él y la motivó a seguir.
"Ahora soy 'brachilena', (se ríe). Entreno todos los días y sueño con llegar a defender a Chile. Pero cuesta acá. No hay competencia y se nota mucho la diferencia con Brasil. Allá era profesional, hay auspicios y te dedicas a tiempo completo. No hay espacio para la flojera y acá a veces todos conversan en los entrenamientos. Eso no pasa en Brasil, están todos concentrados".
¿Puede jugar por el Team Chile? En competencias oficiales aún no. Falta que la Federación de Voleibol de Chile pague su "pase" a la brasileña, hacer efectiva la transferencia de los derechos. Sólo eso la traba por ahora. Y como no está en la selección, no puede practicar en Peñalolén, sino que lo hace junto con su coach en el Club Manquehue.
Pero no se desanima. Confía en que tiene nivel para cuando quede habilitada luchar y clasificar a un Juego Olímpico, con la bandera chilena en el pecho.
El sueño olímpico
Eduardo Garrido es el actual entrenador de Fabiane. La conoce desde hace mucho tiempo y él reafirma el nível olímpico que tenía en Brasil.
"Yo estuve acompañando toda la carrera de la Fabiane en Brasil. En el año 2005 yo trabajaba en la federación de Brasil como coordinador de atletas del Proyecto de Nuevos Talentos y fue cuando Fabiane fue reclutada por primera vez, ese fue mi primero contacto con ella.
Desde del principio de sus actividades junto al Proyecto de Nuevos Talentos la atleta apuntaba para ser un de los destaques de la modalidad en Brasil. En el segundo año de participación en el Proyecto ya la teníamos con un camino apuntando para ser atleta Olímpico. Ese camino fue interrumpido por algunos años y la vida la ofrece una nueva oportunidad y ahora por un nuevo país! Yo como entrenador la veo con el mismo potencial que tenia de cuando tenia 17 y 18 años, pero ahora mejor! Con la vida estabilizada y mucho más madura que en los tiempos del Proyecto en Brasil puede ahora estar próximo de alcanzar sus sueños como atleta".
Los JJ.OO. de Río 2016 los tuvo que ver por televisión. Y ahí se emocionó. En la final, Brasil perdió contra Alemania en damas. Una de las integrantes de la dupla era
Barbara Seixas De Freitas, ex compañera de Boogaerdt, con quien salió tercera en un Sudamericano. "Me dio nostalgia pensar que quizás yo podía haber estado con ella disputando un oro olímpico. Feliz porque ella logró lo máximo para un deportista que es una medalla".
Y esto le hizo centrarse aún más en su sueño.
"Ahora yo haré todo lo posible por armar mi propio destino, con Chile. Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 son mi gran obsesión. No descansaré hasta conseguirlo".