La fase de liga de la renovada Champions League está en etapa decisiva. La lucha por avanzar promete.
Los ocho mejores clasifican directo a los octavos de final. Hay grandes que cumplen y están avanzando como el Liverpool, Inter de Milán, Barcelona y Bayern Munich. Hay otros que pelean mucho más lejos como Real Madrid o Manchester City.
Pero también hay unos que sorprenden. Específicamente un equipo francés que es la gran revelación de esta etapa de la Champions: El Stade Brestois. Está quinto, en zona de clasificación directa, y ganó 4 de sus 6 partidos.
El club de la ciudad de Brest
acaba de derrotar 1-0 al PSV y se mantiene firme en zona de octavos de final. Antes venció al Sturm Graz (2-1), Salzburgo (0-4) y Sparta Praga (2-1). Empató con el Leverkusen (1-1) y perdió con el Barcelona (0-3).
Lo del cuadro del noroestde Francia es para aplaudir. Está jugando por primera vez la Champions y se ubica hoy entre los más destacados. Pasa por la mejor época de su historia.
Su técnico es Eric Roy, considerado un "héroe" en la ciudad. Llegó a la institución en 2022 y lo llevó a la Champions. Es el segundo elenco que dirige en su carrera. Antes comandó al OGC Nice.
Esta temporada marcha 11° en la Ligue 1. Tiene 16 puntos de 42 posibles. Ha ganado 5, empatado 1 y perdido 8. Su máximo rendimiento lo está consiguiendo en el certamen continental.
Entre sus figuras están el portero Marco Bizot, los defensas Julien Le Cardinal y Kenny Lala, los volantes Mahdi Camara y Hugo Magnetti, y el goleador Ludovic Ajorque.
La institución fue fundada en 1950 y recién en la temporada 1979/80 pudo hacer su debut en la máxima categoría del fútbol galo. Logró consolidarse en la Ligue 1, pero en 1991, tras acumular muchas deudas, fue declarado en quiebra y perdió la categoría.
Pasó más de diez años jugando en el fútbol amateur, llevando con suerte 200 espectadores por partido. Pero comenzaría el resurgir. En 2004, con un joven Franck Ribéry en sus filas, subió a la Segunda División y en 2010 regresó a la Ligue 1. Volvió a bajar , pero ascendió al final la temporada 2018/19.
Se logró sostener en la primera división francesa desde aquel entonces, aunque siempre de la mitad de tabla para abajo. Los dirigentes querían dar un salto. Entre 2021 y 2023 aumentaron en un 30% el gasto en personal para contar con un plantel más sólido.
Pero seguía siendo un equipo humilde, el decimoquinto en presupuesto de la Ligue 1. Su masa salarial, de 42,5 millones de euros, estaba muy por debajo de clubes como el Lille (97,5 millones), OGC Niza (141,1), Olympique de Lyon (197,4), RC Lens (80,5) y Olympique de Marsella (187,6) la temporada pasada. Ni hablar del PSG.
Sin embargo, el Brest dio el campanazo en esa campaña (2023/24). Terminó tercero en el campeonato local y por primera vez en su historia se clasificó a un torneo internacional, nada menos que a la Champions.
Y ahora la sorpresa ya es más allá de Francia. Europa y el mundo lo conocen.