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La historia de Luiz Henrique, el mejor futbolista de América

El jugador volvería pronto al "Viejo Continente".

01 de Enero de 2025 | 21:30 | Redactado por Felipe Santibáñez, Emol
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Agencias/Emol
Luiz Henrique está viviendo los días más felices de su carrera. Con el Botafogo ganó la Copa Libertadores y el Brasileirao, y así le puso el colofón a su espectacular 2024 siendo escogido el Mejor Jugador de América.

El habilidoso extremo, que por las Clasificatorias le hizo un agónico y doloroso gol a Chile, ha debido luchar mucho para disfrutar de este presente. Tiene un origen muy humilde como la mayoría de los cracks brasileños.


Nació el 2 de enero de 2001 en Petrópolis, un municipio ubicado a 70 kilómetros de Río Janeiro entre sierras y montañas. Gastaba las horas jugando fútbol con sus amigos, sin más que hacer.

Cuando tenía siete años, asistió a una actividad social cerca de su casa. Llegaron cientos de niños y el actual jugador del "Fogao" destacó más que ninguno. Era de pocas palabras, pero con la pelota sacaba personalidad. Ese día hizo un tremendo golazo pese a estar descalzo.

El empresario Johnny Max quedó maravillado y se lo llevó a su equipo de futsal. Con el paso del tiempo, además, se convirtió en el representante.

La vida fue cambiando poco a poco. Luiz Henrique nunca había ido a comer a los famosos restoranes de comida rápida que abundan en todos los países. La primera vez que se pudo comer una hamburguesa ahí fue porque Max lo llevó. Al niño se le iluminaron los ojos.


"Con Luiz Henrique, después del colegio estaba en contacto con él casi 24 horas al día. Gracias a Dios funcionó. A veces trabajas duro y no lo consigues, pero es algo grande. Poder ayudar a un chico de una comunidad y, sobre todo, de aquí, de Petrópolis", declaró el agente a GloboEsporte.

En un torneo juvenil, el delantero llamó la atención de los ojeadores del Fluminense y lo ficharon a los 11 años.

Sin embargo, para poder cumplir su sueño Luiz Henrique debía recorrer casi 100 kilómetros todos los días. Considerando la ida y la vuelta eran alrededor de dos horas y media de viaje.

"Subimos y bajamos las colinas, era nuestra ruta diaria. Entre bocadillos, un coche averiado a mitad de camino, sueño, calor, lluvia y horarios apretados, el sueño se iba construyendo. Después del entrenamiento, había una galleta, un jugo, una barra de pan para picar", relató Max.

Su representante a veces no lo podía acompañar. Luiz Henrique tenía que hacer el viaje en micro, solo y en una zona en que el sistema de transporte público es bastante precario.

Era cansador. Por lo mismo, pensó en dejar las cadetes del Fluminense y comenzar a practicar judo cerca de su casa. El fútbol podría ser solo un pasatiempo.

Sin embargo, su entorno se opuso. Veían en el fútbol una vía de escape a la pobreza, ya que en el colegio el niño no destacaba mucho. Eso a Luiz Henrique lo presionó para seguir en el "Flu".

Una aventura europea que no terminó como él esperaba


Luiz Henrique debutó profesionalmente con el Fluminense el 7 de septiembre de 2020 y dos años después el Real Betis lo compró. Pagó ocho millones de euros por él más otros cinco en bonus.

En ese momento era un futbolista en construcción. Le costaba seguir instrucciones tácticas y su físico no estaba preparado para la élite. Se esperaba que en España se puliera.

Allá el habilidoso futbolista se encontró con Manuel Pellegrini. Mostró destellos, pero no pudo ganarse un lugar en la escuadra del DT chileno. En 64 partidos solo convirtió cuatro goles.


A Pellegrini en enero de 2024 le preguntaron por el joven procedente del "Flu" y por la falta de minutos que estaba padeciendo.

"Es un futbolista que ha demostrado desde que llegó las condiciones que tiene. Le ha faltado quizás un poco de integración al fútbol europeo, un poco de madurez personal también de jugar los partidos como el del Granada, con cosas simples y efectivas, no tratando de hacer cosas de más. Me alegro. He hablado mucho con él, creo que le hizo bien estar un tiempo fuera, ver en qué tenía que mejorar. Nunca bajó los brazos", manifestó el ex DT del Real Madrid y el Manchester City.

Sin embargo, Luiz Henrique poco después se fue. Necesitaba un cambio de aires. Botafogo lo compró por 16 millones de euros, más cuatro en variables, y lo transformó en el fichaje más caro en la historia del fútbol brasileño.

El jugador declaró en ese momento sentir mucho orgullo y recordó todos los sacrificios de su familia.

"Un muchacho que sale del Valle del Caragola sin saber de nada y es hoy el jugador más caro de la historia (de Brasil)... Me llena de orgullo a mí y a mi familia. Me siento muy orgulloso porque pasamos muchas dificultades y sufrimos mucho antes de llegar aquí", aseveró.

En el "Fogao" fue una pieza clave. Aportó goles, asistencias, gambeta, desequilibrio en el uno contra uno. Tan buen nivel mostró que se ganó una convocatoria a la selección de Brasil. Al enterarse del llamado para ir con la "canarinha" pensó en su padre fallecido en diciembre de 2022.


"Siempre quiso verme jugar en la selección y he logrado hacer realidad su sueño. Sé que está conmigo desde ahí arriba", declaró.

Regresar a su país de origen se vio como un paso atrás. Pero evidentemente le sirvió para despegar.

Varios medios dan por hecho que volverá al "Viejo Continente". Aseguran que irá al Olympique Lyon, cuyo dueño es John Textor, quien también es propietario del "Fogao".

"He evolucionado en muchos aspectos, tanto profesional como personalmente. Antes era más bien un jugador larguirucho, siempre el más débil del equipo, no tenía mucha fuerza, pero hoy veo que tengo un buen físico, y he visto que he evolucionado en muchos aspectos", aseveró.

Intento de extorsión


No todo fue feliz para Luiz Henrique este año. Antes de la final de Copa Libertadores lo quisieron chantajear.

Una mujer llamada Raissa Cándida da Rocha, prima de la ex pareja del delantero, le hizo saber que si no le pagaba más de tres mil euros iba a publicar fotos íntimas de él en redes sociales.


"Los intentos de extorsión se produjeron antes de los partidos decisivos, con el jugador concentrado, en un momento psicológico importante. Entonces, había un claro interés por desestabilizar al deportista", le dijo una fuente de la policía a GloboEsporte.

El equipo de Río de Janeiro hizo la denuncia. Luiz Henrique se hizo fuerte. Dijo que no podía pensar en las cosas que pasan afuera de la cancha porque así no iba a poder rendir. En la final de la Libertadores fue figura y metió un gol.
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