El equipo de los chilenos Alexis Sánchez y Gabriel Suazo, enfrenta una etapa decisiva. El Sevilla está a la venta desde inicios de temporada. Recién se han dado a conocer los posibles compradores y las razones de la decisión.
Lo último, recae en su mayoría por una división entre sus principales accionistas y la presión de fondos de inversión.
No han sido meses fáciles para el cuadro andaluz, que además de tener una temporada irregular se suma a los graves problemas financieros. En la pasada junta de accionistas realizada el 16 de diciembre, el club presentó pérdidas sobre los 50 millones de euros. Incluso, medios españoles señalan que la cifra podría ser el doble.
En ese contexto aparece la figura de Sergio Ramos. Tras finalizar su etapa en Monterrey, el futbolista de 39 años encabeza una propuesta junto a un grupo inversor para afrontar la compra, y eventualmente, la reestructuración del club. La oferta ya fue presentada a la entidad sevillana y aunque no se ha hecho público el monto, es una de las opciones más sólidas, sobre todo por el respaldo financiero y por el vínculo histórico entre ambas partes.
Cabe recordar que el ex seleccionado español es formado en las divisiones menores del Sevilla y ahí radica parte de su interés.
Los otros posibles interesados
En primera instancia, el club presidido por José María del Nido Carrasco tenía a un grupo norteamericano como el principal candidato. Sin embargo, esto con los meses ha perdido fuerza debido al mayor conocimiento de la inestabilidad de la entidad deportiva.
La oferta principal era de 3.400 euros por acción ($3.500 pesos chilenos aproximadamente), pero esta ya habría bajado a los 2.700 de la divisa europea.
Una segunda posibilidad, pero la menos probable, sería la de los empresarios Antonio Lappí y Fede Quintero, ambos hinchas. No obstante, la propuesta de estos estaría muy baja sobre lo que se busca y ya fue rechazada.
Estas fallidas negociaciones hacen mas fuerte la posibilidad que el ex jugador del Sevilla sea el nuevo propietario del club. En el caso de que así fuese, Ramos tendrá que retirarse del fútbol profesional, debido a que la Ley del Deporte del Consejo Superior de Deportes (CSD), impide a deportistas en activo tener relaciones comerciales con competiciones.
Así, el conjunto español suma un dilema más a esta temporada, marcada por la urgencia económica, décimos en la tabla de posiciones y con la posibilidad de que un referente histórico asuma un rol clave en el futuro de la institución.