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Patricio Toledo narra con detalles cómo fue el día que sufrió el infarto en el Claro Arena y el "aviso" que pudo evitar todo

El ex arquero conversó con Agenda Deportes de Emol TV.

08 de Enero de 2026 | 20:46 | Equipo Deportes Emol
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Agencias/Emol
El 28 de septiembre de 2025 Patricio Toledo vivió un hecho que lo marcó para siempre. Ese día, en plena cancha del Claro Arena, sufrió un infarto agudo al miocardio mientras se realizaba la despedida de los capitanes Cristian Álvarez, José Pedro Fuenzalida y Milovan Mirosevic.

Sobre el césped le dieron los primeros auxilios. Gerardo "La Vieja" Reinoso le hizo respiración boca a boca y una ambulancia lo trasladó rápidamente a un centro de salud.


Han pasado unos cuantos meses de ese dramático hecho. El "Pato", ídolo de la Universidad Católica, afortunadamente hoy se encuentra bien y este jueves conversó con Agenda Deportes Emol TV.

"Después de lo que me pasó yo creo que tengo algo muy grande que hacer en esta vida. Una de las cosas que tengo que hacer es contar mi historia para que así a mucha gente no le pase lo que me pasó a mí", partió diciendo el ex futbolista.

Toledo, que llegó a ser el mejor arquero de América, profundizó. Contó que descuidó su salud.

No fue al médico, no se hizo chequeos preventivos, todo por ser muy "dejado".

"Yo después de dejar el fútbol me hice el último chequeo general y supe que yo hacía colesterol malo, cosa que por mi actividad física lo botaba muy bien. Una vez que dejé de hacer esa parte física fuerte de un jugador de élite, empezó a acumularse ese colesterol malo y eso demoró 23 años en hacer su efecto que fue este paro cardíaco, que fue tremendo, fue duro", narró.

Al recordar el día del partido, Toledo reveló que minutos previos infarto ya no se sentía bien. Le empezó a doler el pecho y le pidió a Dios que lo ayudara a jugar. Era muy importante para él.

"Me olvidé del tema. Vino la parodia que hicimos con Cristián Álvarez en el tema del penal, le paso los guantes y él se pone al arco. Ataja el penal, lo voy a abrazar para felicitarlo y todo el tema. De ahí no me acuerdo más. Cristián me dijo 'jugaste como cinco minutos más, saliste jugando conmigo', pero yo no me acuerdo. No me acuerdo de nada hasta que desperté en la clínica", relató.

A Toledo después le contaron que su esposa se acercó a la camilla en que lo llevaban y le dijo: "No me dejes sola". Él le respondió: "Mi amor, no te preocupes, voy a volver". Sin embargo, él no recuerda ese episodio.

Toledo le agradece a la gente que rezó por él y también a Dios. Cree que le puso "angelitos en el camino".

"Dios me puso angelitos en el camino para tener esta segunda oportunidad, partiendo por 'La Vieja' Reinoso, Cristián Álvarez, Rodrigo Valenzuela, que fueron los primeros que se me acercaron en la cancha, para reanimarme, después el doctor me contó que eso fue súper importante. En la ambulancia, las dos niñas que estaban en la ambulancia, supuestamente no tendrían que haber estado en el evento y quisieron ir, me recibieron y me fueron haciendo recuperación", comentó.

"Otra cosa fuera de lo común es que a la ambulancia no puede subir nadie y subieron mis dos hijas. Una me afirmaba de los pies, otra de la cabeza, y las chicas me hacían los masajes para reanimarme. Yo, según el doctor, estuve muerto, entre tres y cinco minutos. Un milagro. Cuando llego a la clínica, se abre la puerta de la ambulancia y hacen el último esfuerzo con el desfibrilador y despierto, no consciente, pero despierto, y eso también fue fundamental. Se hizo más fácil la operación, se fueron acumulando varios angelitos en el camino. El doctor es una eminencia en corazón y con su equipo me pudieron tener acá en la vida", agregó.

Toledo, pese a lo amargo del episodio, agradece haber estado en el estadio de la Católica. Si le pasaba lo mismo en su casa o comprando en el Supermercado, la historia pudo ser otra.

Actualmente hace su vida y sigue con su proceso de recuperación en la Clínica Universidad de Los Andes.

El aviso que pudo evitar todo


Antes del infarto, hubo un aviso al que no le hizo caso y se arrepiente. Un día, ya de noche, estaba en su casa viendo televisión y sintió un fuerte dolor en el pecho y en el tórax. Fue tan fuerte que le pidió a su esposa que lo llevara a Urgencias.

"Mi señora se asustó mucho. Nos levantamos, yo bajo al primer piso, empiezo a caminar, a respirar hondo, esto se me empieza a pasar. Mi señora me dice que vamos a urgencias que puede ser peligroso, yo le digo 'espera que se me está pasando, no te pongas nerviosa'. Se me fue pasando y se me pasó por completo", manifestó.

Fue al cardiólogo y comenzó a hacerse exámenes, pero por nada del mundo quería perderse el partido homenaje en el Claro Arena.

"Yo había molestado a Cristián (Álvarez) durante mucho tiempo, diciéndole 'no me puedes dejar fuera de tu despedida, a mí nunca me hicieron una despedida, yo tampoco la hice, así que sería como mi despedida'. Justo la semana siguiente Cristián me dijo 'estamos listos, vamos al partido'. Y yo me empecé a preparar. A correr un poco, a hacer pesas, nunca más sentí ese dolor. Lamentablemente, en el estadio el día del partido, con todas las emociones, eso a lo mejor gatilló para que pasara lo que me pasó", aseveró.

"Yo alcancé a hacerme dos exámenes y no arrojaron algo que me pudiera complicar. El examen más importante lo tenía que hacer el día lunes después del partido, que era el test de esfuerzo. El doctor me dijo 'a lo mejor en el test de esfuerzo te hubiese pasado lo que te pasó en el partido'", complementó.

Para cerrar, quiso dejar un mensaje para todos: "Yo me encontraba con ex compañeros o con la gente en la calle y me decían 'estás súper bien físicamente, estás para jugar de nuevo'. Después que me pasó esto digo que la cáscara o el envoltorio estaba perfecto, pero por dentro no sabía lo que tenía. Lo ideal es hacerse esos chequeos una o dos veces por año, para no hacer sufrir a tu familia".

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