Patricio Toledo, ídolo de la Universidad Católica, sufrió un infarto en plena cancha del Claro Arena en septiembre pasado durante un partido homenaje. Preocupó a todo el mundo, pero afortunadamente se recuperó y hace su vida.
Hoy el "Pato" trabaja de forma independiente y le dedica más tiempo a su familia, pero no se olvida de su etapa de preparador de porteros en clubes profesionales. Por catorce años estuvo en Audax Italiano con el primer equipo y también se desempeñó en las cadetes del cuadro floridano.
Conoce muy bien la institución. En entrevista con Agenda Deportes Emol TV, se le consultó por qué Audax dejó de producir jugadores como Carlos Villanueva, Roberto Cereceda, Fabián Orellana o Felipe Mora. Su respuesta fue contundente.
"Lamentablemente a Audax llegaron dueños que lo único que les interesa es echarse plata al bolsillo. Yo echo de menos a los Antillo, ellos hicieron una labor tremenda, no solo en Audax, en La Florida. Podías ver los días sábado el estadio lleno de colegios haciendo campeonatos de barra, a los papás que tenían algún problema de educación haciéndoles clases. La familia Antillo fue una de las últimas familias que dejaron algo importante en el fútbol. Lamentablemente, en muy poco tiempo se echó a perder. Hoy los dueños que llegaron trataron de cambiar al club y ha salido gente muy importante, que fueron los que hicieron que el club fuera grande, con Copa Libertadores con Raúl Toro, final de campeonato con Colo Colo, hoy no se ve eso y culpo a las personas que están dirigiendo al equipo", comentó.
"Pato" Toledo, en su momento el mejor arquero de América, salió de Audax después de la pandemia. Después trabajó en otros clubes, pero hoy no tiene intención de trabajar en las cadetes de alguna institución. Y hace un crudo análisis.
"Hoy en el tema del fútbol, sobre todo el fútbol joven, está muy malo con respecto a la parte económica y al trabajo que se está haciendo. Producto de eso el fútbol chileno está pasando por una crisis tremenda. Hoy prefiero trabajar como estoy trabajando. Estoy más tiempo con mi familia, manejo mis tiempos", declaró.
"Lo que más echo de menos del fútbol competitivo es estar en la cancha el día del partido y estar con mis arqueros calentando, hablarles, corregirles, pero lamentablemente no es viable trabajar en el fútbol joven. Económicamente no te da. Yo después que dejé Audax, después de la pandemia y el estallido social, fui a Palestino tres años trabajando en el fútbol joven y me di cuenta que lamentablemente el fútbol joven está cada día peor. Mientras los dirigentes crean que el fútbol joven es un gasto y no una inversión, lamentablemente estaremos complicados", agregó.
En ese sentido, Toledo profundizó: "Exigimos que haya renovación de jugadores, que vayan saliendo jugadores para que representen a nuestro país en la selección, pero cómo lo hacemos si no tenemos los recursos y no tenemos el apoyo de la gente que sí tiene que estar ahí que son los dirigentes. Yo fui a cuatro clubes y me llamaron de dos o tres. El que más me ofreció fue Unión Española, o quizá Cobresal, eran 600 mil pesos mensuales. Yo agradecí la situación, dije que mi trabajo no lo regalaba y que a mí eso no me alcanzaba para vivir. Ahí empecé a buscar otros trabajos y afortunadamente he logrado mantenerme de una manera importante económicamente y trabajando donde más me gusta: en la cancha".
El ex seleccionado nacional continuó y habló de las malas condiciones laborales de los entrenadores que trabajan en series menores.
"Yo decía cómo es posible que los técnicos acepten boletear y no un contrato. Trabajar de marzo a diciembre, enero y febrero no reciben ningún peso y nuevamente los vuelven a contratar. Después yo me di cuenta que la necesidad te hace aceptar ese tipo de cosas. Hoy hay técnicos que en las cadetes tienen dos series, tienen una cancha para entrenar, la dividen en cuatro y trabajan en un cuarto de cancha con 25 jugadores. ¿Qué les puedes enseñar a unos chicos en un cuarto de cancha con 25 o 30 jugadores dentro de ese cuadrado? Es por que eso que me desilusioné", manifestó.
Su relación con el "Tati" Buljubasich
Toledo es un símbolo de la Católica y está agradecido con la gente que actualmente trabaja en el club, pero hubo un tiempo en que su relación con el actual gerente deportivo, José María Buljubasich, se volvió muy fría, al punto que el "Tati" le quitó el saludo.
"Hubo un tiempo que yo lo critiqué mucho por algunos refuerzos que llegaron y a él no no le pareció muy bien, no le gustaron unas declaraciones mías, se enojó conmigo. Hubo un momento que me llama por teléfono y yo lamentablemente no puedo contestar porque justo ese día yo iba manejando, había fallecido mi viejo. De ahí nunca más me saludó, nunca más me habló, nos cruzábamos en el estadio cuando jugaba Audax con Católica, él bajaba la cabeza y no me saludaba, o se iba por otro lado. Fue por eso nada más", relató.
Sin embargo, después que el "Pato" sufrió el infarto la relación con Buljubasich se recompuso.
"Después que pasó esto, él se acercó a mí, me fue a ver a la clínica, conversamos. Yo le dije: 'Tati, te tengo que decir algo, porque lo tengo en el corazón y no me quiero quedar con eso'. Cuando le empiezo a contar, él dice 'pucha, Pato, no, esto ya pasó hace tantos años, yo no me acuerdo mucho del tema, empecemos de nuevo'. Yo respondí 'Tati, te lo tenía que decir porque lo tenía guardado y yo no tengo ninguna cosa en contra tuya ni personal, di una opinión como hincha y si te molestó discúlpame'. Conversamos un buen rato y siempre estuvo preocupado de lo que me estaba pasando", cerró.