Se mueve Azul Azul. La salida de la familia Schapira rearma el poder al interior de la concesionaria que rige los destinos de la U.
Daniel y su hijo Eduardo vendieron el 21,44% de las acciones que tenían en la sociedad anónima. Y hubo sorpresa con el nombre que adquirió el paquete a cambio de 7,5 millones de dólares. ¿Quién? José Ramón Correa.
El abogado ya era uno de los once directores del club. Se incorporó el 2023 a la mesa ocupando el lugar de José Joaquín Laso. Desde entonces
ha sido muy cercano al presidente Michael Clark y uno de sus "aliados".
De hecho, el año pasado, cuando habían dudas sobre la reeleción del actual mandamás, Correa le dio todo su respaldo. Su voto fue clave para mantenerse al mando de la concesionaria.
"Yo voté por Clark por que lo ha hecho muy bien, los resultados así lo demuestran", decía el abogado en abril de 2025. Por ese entonces ya habían cuestionamientos sobre Clark y sus movidas financieras.
"Respecto a las acusaciones que se han hecho, soy un convencido de la presunción de inocencia y que Clark tiene todo el derecho de defenderse y poder demostrar de que lo que nos ha dicho a todos. Yo le creo", sentenciaba.
Por ello, ahora que Correa es dueño de más del 21% de las acciones, el poder se rearma en Azul Azul y Clark queda muy bien posicionado.
De los 11 directores, el actual mandamás de la U debiese tener el respaldo de 8 de ellos.
El mencionado Correa, Cecilia Pérez, Cristián Aubert, Aldo Marín, y Roberto Nahum ya era del bloque de Clark. Los directores que ingresen para reemplazar a los Schapira debiesen alinearse con el timonel universitario.
Los tres restantes son los que pertenecen a la casa de estudios, que son Héctor Humeres y Andrés Weintraub; y Juan Pablo Pavez, del grupo de accionistas minoritarios.
Los tres, junto al bloque de los Schapira, votaron en contra de Clark en las últimas elecciones, aunque claramente sin éxito.
El importante cambio en la U deja al presidente de Azul Azul con un gran respaldo al interior del directorio. Él ya dijo que no piensa abandonar el barco, pese al castigo de la CMF. Y ahora quizás menos.