Estuvo muy cerca de ser una jornada épica, de esas que quedan guardadas en la historia del tenis.
Venus Williams estuvo, con 45 años, a dos juegos de avanzar de ronda en el Abierto de Australia.Con las tribunas repletas, la estadounidense estaba 4-0 arriba en el tercer y definitivo set, pero... una evidente fatiga física la hizo colapsar y no le permitió seguir con su nivel y terminó entregando seis games de manera consecutiva, perdiendo el partido, por 6-7(5), 6-3 y 6-4, ante la serbia Olga Danilovic.
La balcánica necesitó dos horas y 19 minutos para remontar a la ganadora de siete Grand Slams, aunque el último fue en Wimbledon en 2008. En Melbourne jugó gracias a una invitación de la organización.
Venus, erigida en la mujer de más edad en disputar el Abierto de Australia, veintiocho años después de su debut, en la edición de 1998, tuvo cerca la clasificación pero no aguantó el ritmo final y cayó víctima del desgaste.
Tras anotarse el primer set en el desempate, no pudo frenar la reacción de Danilovic. La jugadora de Florida, que disputó por vigésimo segunda vez el primer Grand Slam de cada curso, aunque nunca lo pudo ganar a pesar de jugar dos finales (2003 y 2017) que perdió contra su hermana Serena, recuperó el pulso del partido en la manga definitiva, que dominó con 4-0, a solo dos juegos del triunfo.
Líder de victorias entre todas las jugadoras activas -271 partidos ganados en Grand Slams, la quinta con más en la Era Abierta-, pretendía lograr su primera victoria desde que ganó el encuentro contra Peyton Stearns, 35 del mundo, en el torneo de Washington en verano pasado. Desde entonces todo han sido derrotas: en Cincinnati, en el Abierto de Estados Unidos, y este 2026 en Auckland y en Hobart, eventos en los que se inscribió como preparación para Australia.
La balcánica jugará en segunda ronda contra la ganadora del choque entre la estadounidense Coco Gauff, tercera favorita, y la rusa Kamila Rakhimova.