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El duro drama del boxeador Junior Cruzat, sobrino de Carlos, en el camino que lo llevó a conquistar histórico título mundial juvenil

El púgil vivió una compleja situación con la productora del evento y su familia tuvo que hacerse cargo.

24 de Enero de 2026 | 17:00 | Redactado por Felipe Santibáñez, Emol
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Junior Cruzat hizo historia el pasado fin de semana. En Puerto Montt se consagró campeón mundial juvenil del peso superpluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) tras derrotar al argentino Nahuel Torres.

Nunca un chileno había alzado ese cinturón. El púgil, sobrino de Carlos Cruzat, debería estar feliz, con una sonrisa en la cara. Sin embargo, han sido días difíciles. Asegura que él y su familia fueron estafados. Apunta a la productora Giftmania SpA.


"Fuimos estafados. La dueña de la productora se quedó con el dinero de las entradas, de los auspiciadores, todo. Nos dejó a brazos cruzados tratando de resolver, a solo días del combate, estaba todo listo. Si suspendíamos el combate, ¿cómo le devolvíamos el dinero a la gente que compró su entrada?", le dice a Emol.

Cruzat continúa con su relato y profundiza: "Mi mamá (María Cornejo) era la promotora del evento y trabajaba en conjunto con la productora. Por ejemplo, mi mamá buscó la mitad de los auspiciadores y ellos la otra mitad, pero el dinero que transferían esos auspiciadores iba a la cuenta de la productora. La dueña de la empresa hizo un contrato con la ticketera que le permitía cada dos semanas sacar el dinero de lo que se había vendido, desde hace tres meses atrás. A nosotros por venta de entradas no nos quedó ni un solo peso".

María Cornejo, la madre de Junior, comenta que el año pasado se organizó una velada junto a Giftmania SpA y que todo fue excelente. Esta vez todo iba bien hasta el día anterior a la pelea. Ese viernes, a las 09:16 a.m., le entró un mensaje a su teléfono. La dueña de la productora le pedía perdón por haber utilizado para otros fines el dinero del combate. Faltaba una hora para el pesaje.

"Nunca me ha dicho para qué ocupó la plata. De ahí no he conversado con ella", menciona María.


A contrarreloj, los Cruzat debían reunir dinero, entre otras cosas, para pagarle al boxeador argentino que viajó hasta Chile para disputar el título mundial juvenil. Eran varios millones. Llamaron a sus cercanos, familiares y empezaron a vender cosas. Mientras hacían eso, otras personas que también habrían sido estafadas se pusieron en contacto.

A "La Joya" Cruzat en principio no le quisieron decir lo que estaba pasando, para que no desenfocara. Sin embargo, se terminó enterando por redes sociales y le pidió un préstamo a un conocido.

"Fue terrible subirse al ring en esas condiciones. El día del combate ni calentamos, estábamos en otra, todos tristes. Yo cuando subo al ring siempre siento a mi familia frente a mi rincón. Ese día buscaba a mi familia y no los veía. Mi papá es mi entrenador y yo le decía '¿dónde están?'. Él me decía 'tranquilo, concéntrate', me retaba todo el minuto de descanso. Yo buscaba y buscaba, hasta que llegó un minuto en que mi papá me dijo 'córtala, concéntrate'. Terminó el combate y cuento corto: Mi familia estaba vendiendo completos y empanadas para juntar dinero y poder pagar las deudas", apunta el púgil.

"Todavía estamos en proceso de pago"

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Cuando el escándalo estalló el principal apuntado fue Carlos Moraga. Es un hombre conocido en el sur de Chile. Es un gestor deportivo que no solo está involucrado en el boxeo, también ha trabajado en varios clubes de básquetbol como de Las Ánimas, Puerto Varas, Español de Osorno, Puerto Montt Básquet, ABA Ancud.

El senador socialista Fidel Espinoza disparó con todo en su cuenta en la red social X y aseguró que Moraga debía "caer en la cárcel" por "estafa piramidal".

Moraga aclaró que su cónyuge es la dueña de la productora a cargo de la velada y que, aunque trabajó para sacar adelante la pelea de Cruzat, él no tiene vínculo legal con la empresa. Además, indicó que su esposa había sido estafada en octubre y que siguió pagando lo que le correspondía con fondos familiares, sin informarle, pero que se vio sobrepasada.

"Efectivamente, mi esposa el día viernes a las 9:00 de la mañana le comunica a la mamá de Junior y a mí al mismo tiempo, que había hecho uso de unos dineros que eran destinados a la pelea y que no había podido reponerlos a tiempo; por lo tanto, no iba a poder cumplir con el pago en tiempo y forma que los necesitábamos para la pelea. Eso es real, no es una mentira y hay que reconocerlo", dijo Moraga en diálogo con Radio Sago.

"Yo, de forma humana, moral y ética, iba a asumir la responsabilidad de la empresa de ella porque contractualmente o legalmente, no tengo absolutamente nada que ver", agregó.

Moraga aseguró que no hubo recursos públicos involucrados y que desde el mismo día que supo del problema se acercó a la familia para lograr soluciones y comenzar a pagar en la medida de sus posibilidades. Calificó el actuar de su esposa como un "error garrafal".


"Son cosas que pasan y en mi calidad de cónyuge tengo que aceptarlo. Genera un dolor familiar tremendo. Pero acá lo importante es que yo, desde el primer minuto, estuve ahí; no me fui a Argentina como dijeron. Estuve afuera de la arena trabajando, en los hoteles. A los boxeadores y boxeadoras del sur de Chile, de Balmaceda, les compré pasajes de avión y pagué hoteles; fueron múltiples pasajes de avión: Argentina, Salta, Santiago, etc. En ningún momento he evadido la responsabilidad del error cometido por la productora de mi esposa. Voy a dar la cara, la di desde el primer día y tendré que pagar hasta el último peso que ella mal utilizó", apuntó.

El viernes 23 de enero Moraga y la mamá de Junior Cruzat firmaron un contrato notarial en que él reconoce la deuda y se compromete a pagar en cuotas.

"El abogado me dijo: 'llevémoslo así, si demandamos nos vamos a demorar años en recuperar la plata'. Pero no es que esté solucionado, no es que nosotros hayamos dicho 'acá se terminó el tema', porque todavía estamos en proceso de pago. De hecho, cuando se supo lo del acuerdo empezaron a llamarme y a cobrarme", cuenta María Cornejo.

En la familia están bajoneados. El 18 de enero, un día después de la pelea, Junior estuvo de cumpleaños, pero no había ánimo para celebrar.

"Hemos sufrido, pero hay gente que está peor"


Hace poco, Junior se acercó a su madre y le comentó: "Hemos sufrido, pero hay gente que está peor".

Para "La Joya", el boxeo es toda su vida y este no es el primer problema que enfrenta. Hace algunos años le dijeron que no iba a poder dedicarse más al deporte de los puños.

"Comparándolo con este momento, ese fue peor que ahora. Ese quizá fue el punto más bajo de mi vida, pasé por una depresión. Me fui a hacer un examen por una lesión y el doctor me dice 'mira, en dos meses tienes que repetirte el examen y si el examen está igual o peor olvídate del box'. Yo me hundí. Si no hubiese tenido a mi familia al lado, me hubiese ido por otro camino, me hubiese perdido. Había noches que a las tres de la mañana me pillaban llorando y ellos estaban ahí", relata.


Fueron "dos meses eternos". Se repitió los exámenes y, afortunadamente, los resultados fueron positivos. "Esto es como un milagro, como si nunca te hubiera pasado nada", le dijo el médico.

Retomó el boxeo y hasta ahora tiene una carrera sólida y un récord perfecto: 17 peleas, 17 triunfos. En la categoría superpluma, además del título mundial juvenil, puede exhibir que es campeón latino del Consejo Mundial de Boxeo y campeón mundial de la Organización Universal de Boxeo.

Pese a ello, no se puede dedicar solo al deporte. Trabaja haciendo clases en distintos gimnasios, vende perfumes, vende ropa. Para costear el primer viaje al extranjero tuvo que vender su auto.

Su siguiente sueño es conquistar los grandes escenarios del mundo. Las Vegas, Estados Unidos, es su gran anhelo y pese a las adversidades sus puños le van abriendo camino.


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