Guillermo Maripán atraviesa uno de los momentos más difíciles desde su llegada al Torino en la Serie A italiana, en un escenario marcado por malos resultados colectivos y un presente personal lejos de su mejor versión. El último fin de semana, su equipo sufrió una dura goleada por 6-0 ante el Como 1907, encuentro que volvió a poner al defensor chileno en el centro de las críticas.
En dicho partido, Maripán ingresó al minuto 21' desde el banco tras la lesión de su compañero Ardian Ismajili y minutos más tarde protagonizó una acción clave al cometer una mano dentro del área, sancionada como penal. La jugada terminó por profundizar el desorden defensivo del Torino, que fue ampliamente superado y quedó expuesto en una derrota que agravó su situación en la tabla.
Este resultado se suma a una racha negativa del club, que acumula cuatro derrotas consecutivas y comienza a mirar con preocupación la zona baja de la clasificación. En ese contexto, el chileno perdió regularidad en el once titular y su continuidad ha sido tema de debate tanto en Italia como en Chile.
En paralelo a este complejo presente futbolístico, desde Europa surgió una información que sorprendió al entorno del jugador. Según reportes de la prensa italiana, Maripán no habría aceptado la oferta de renovación presentada por la dirigencia del Torino, la cual incluía una extensión de contrato pero con condiciones económicas menos favorables que su vínculo actual.
La negativa del defensor abrió la puerta a un posible cambio de rumbo, considerando que su contrato finaliza en junio de 2026. Ante ese escenario, el club no descartaría escuchar ofertas para evitar una eventual salida libre, mientras el jugador analiza alternativas para relanzar su carrera.