El Abierto de Australia evalúa una modificación de alto impacto que podría marcar un antes y un después en el tenis femenino. La organización del primer Grand Slam de la temporada estudia la posibilidad de que las jugadoras disputen partidos a cinco sets en las rondas decisivas del torneo, un formato que hasta ahora ha sido exclusivo del cuadro masculino.
La opción fue confirmada por el director del certamen, Craig Tiley, quien reconoció que el tema ya forma parte de las discusiones internas y que, de avanzar, podría aplicarse a partir de 2027. En diálogo con la Agencia de Prensa Australiana (AAP), el dirigente señaló que "una de las cosas que digo ahora es que creo que las mujeres deberían jugar al mejor de cinco sets. Deberíamos considerar las últimas etapas de los partidos (cuartos de final, semifinales y finales) y cambiar el formato de los partidos femeninos al mejor de cinco sets".
El debate no es nuevo y ha generado históricamente posturas contrapuestas dentro del circuito, especialmente en lo relativo a la duración de los partidos y la igualdad de condiciones entre hombres y mujeres en los torneos grandes. Desde la organización del certamen australiano, sin embargo, apuntan a que un cambio de este tipo podría potenciar el espectáculo en instancias clave.
Tiley destacó que varios encuentros recientes habrían ganado en emoción bajo este formato extendido. "Es un tema que deberíamos incluir en la agenda y empezar a discutir con las jugadoras, porque algunos de los partidos de estas últimas rondas habrían sido emocionantes si se hubieran jugado al mejor de cinco sets", explicó, aunque advirtió que el consenso no está garantizado. “No sé si las jugadoras estarán de acuerdo, pero es un tema que debemos analizar”.
Existen precedentes que invitan a la cautela. En 1995, la final femenina del Abierto de Australia estuvo proyectada para jugarse a cinco sets, iniciativa que finalmente fue descartada tras la oposición de las propias tenistas, en una protesta liderada por Steffi Graf.
Pese a ello, la posibilidad vuelve a instalarse con fuerza en Melbourne. Tiley fue claro respecto a los plazos y condiciones para avanzar en esta reforma: “Si decidimos hacerlo y creemos que es lo correcto, sin duda lo haremos en 2027. Así que no hay nada en las reglas que lo impida. Pero tenemos que hacerlo tras una amplia consulta con las jugadoras”.