Hubo un vuelco total. En primera instancia, la Delegación Presidencial del Biobío no autorizó el partido entre Huachipato y la U programado para el 8 de febrero al mediodía en el estadio CAP-Acero, ya que en la región hay un proceso de reconstrucción por los incidentes forestales y hubo un informe negativo de Conaf. Sin embargo, se realizaron reuniones y la autoridad permitió que se juegue en el día y horario establecido, pero con una condición: será un encuentro sin hinchas en las tribunas.
El controlador de Huachipato, Hernán Rosenblum, habló sobre lo que ocurrió y se lamentó por tener que jugar el encuentro a puertas cerradas.
"Para nosotros es muy lamentable tener que jugar sin público. Pasamos por varias etapas y solicitudes, aceptadas en un principio y luego rechazadas. En un comienzo podíamos jugar con 9.000 personas de hinchada local y visitante, algo por lo que siempre hemos luchado, para que exista un marco importante, con nuestros hinchas y sus familias", dijo en entrevista con ADN.
El dirigente, además, contó cuáles fueron los motivos que les dieron para no autorizar la presencia de los hinchas.
"Hay que entender el contexto: estamos en una región bajo Estado de Catástrofe, algo absolutamente atendible, pero a eso luego se sumó lo ocurrido en el partido de la U de Chile con Audax. Sin duda, eso se agregó a las constantes negativas a las solicitudes que hicimos", mencionó.
Rosenblum recordó que ahora, debido al acuerdo con TNT Sports, no es tan simple suspender partidos.
"Tenemos el compromiso de darle continuidad al campeonato, con este cuaderno de cargos de TNT Sports. Nos encontramos entre la espada y la pared. Si me preguntas en lo personal, no deberíamos haber jugado el fin de semana y haber buscado alguna fecha en la que pudieran asistir nuestros hinchas, y no jugar a estadio vacío, que nada bien le hace al espectáculo", manifestó.
En cuanto a las pérdidas para el club, Rosenblum dijo: "Lo que se deja de ingresar es aproximadamente entre 80, 90 o hasta 100 millones de pesos. Nosotros lo habíamos definido según el valor de las entradas, pero lo que más duele es que tenemos abonados a los que no les podemos responder en momentos como estos. Obviamente vamos a tener que ver la forma de resarcir a la gente. Es solo pérdida en lo monetario. Después del partido tendremos que sentarnos a discutir cómo cubriremos el déficit que se va a generar. Aquí sale dañado el fútbol en general. Al menos vamos a contribuir a darle continuidad al Campeonato Nacional, aunque a Huachipato le duela al bolsillo".