Mike Macdonald está en el punto más alto de su joven carrera como entrenador. La noche del domingo los Seattle Seahakws derrotaron a los New England Patriots y ganaron el Super Bowl de la NFL.
"No flaqueamos nunca. Creímos los unos en los otros, nos queremos y ahora somos campeones del mundo", afirmó el hombre de solo 38 años.
Macdonald le ha dedicado su vida al fútbol americano. Empezó a practicar el deporte desde niño, pero graves lesiones cortaron su evolución. Sentía dolor en las articulaciones, pinzamientos en los nervios. Una rotura de ligamentos en la rodilla fue el golpe definitivo.
Siendo un adolescente, aplicó para el "Terry College of Business" en la Universidad de Georgia, el programa de estudios al que estadísticamente es más difícil ingresar en Estados Unidos. Aplican alrededor de 32.400 candidatos por año y solo 30 son aceptados. Macdonald fue uno de ellos.
Sus compañeros lo consideraban una persona intelectualmente brillante, alguien que con facilidad podía terminar destacando en Wall Street. Sin embargo, Mike no se veía trabajando ahí. Él quería ser entrenador en la mejor liga de fútbol americano del mundo.
"Si conoces a Mike, no te sorprende que esté donde está. Va a ganar varios Super Bowls a lo largo de su carrera", dijo recientemente uno de sus compañeros en esa época.
En la misma Universidad de Georgia le permitieron iniciar su carrera como entrenador y lo integraron como asistente al staff del equipo estudiantil. Por esa época, además, Macdonald entrenaba a un cuadro de secundaria.
En 2014 logró dar el salto a la NFL. Partió como pasante en los Baltimore Ravens y fue ascendiendo hasta ser coordinador defensivo. Estuvo siete temporadas allí.
En 2021 fichó por el programa de fútbol americano de la Universidad de Michigan. Después de un año volvió a los Ravens. En 2024 llegó la gran oportunidad de su vida. Los Seahawks lo llamaron y le ofrecieron ser entrenador en jefe.
Desde entonces le ha ido extraordinariamente bien, ya tiene un Super Bowl. El gerente general de la franquicia, John Schneider, lo define como un "genio esquemático" y como un "líder genuino y auténtico".
"Es un hombre inteligente, un entrenador inteligente. Nos posiciona para el éxito y no teme cambiar su estilo y hacer que las cosas funcionen para los jugadores y para lo que necesita el programa. Creo que por eso prosperamos. Nos queremos y seguimos luchando", aseguró el linebacker Ernest Jones IV.
Macdonald ha tenido que pagar un precio. Es alguien que trabaja mucho, obsesivo. Hay momento en que a su hijo lo ve apenas 30 minutos por semana.
"Siempre trabaja sin descanso, buscando mejorar continuamente. El primer día de entrenamiento admitió sus errores de la campaña anterior y prometió corregirlos. Eso nos inspiró a seguirlo", dijo el liniero defensivo de Seattle, Leonard Williams.