El WTA 1000 de Dubai debía consolidarse este año como uno de los torneos más fuertes del calendario femenino. Con un aumento significativo en el monto de premios y la categoría de WTA 1000, la segunda más importante tras los Grand Slams, la organización aspiraba a reunir a las mejores del mundo y ofrecer un cuadro de alto nivel en Medio Oriente. Sin embargo, el certamen terminó convertido en un verdadero caos competitivo.
A medida que avanzaban las jornadas, las bajas comenzaron a acumularse hasta alcanzar una cifra histórica: 24 jugadoras se han retirado del torneo entre abandonos, lesiones y desistimientos de última hora. Una situación que encendió las alarmas en el circuito y que llevó al director del torneo a anunciar que elevará una denuncia formal ante la WTA para que se evalúen posibles sanciones.
Un calendario pesado
El contexto explica buena parte del problema. Dubai llega inmediatamente después del WTA 1000 de Doha, lo que implica dos torneos de altísima exigencia en semanas consecutivas. El calendario comprimido, sumado a los largos traslados y la intensidad física de la temporada recién iniciada, dejó a muchas jugadoras al límite.
El resultado fue una cadena de retiros que incluyó a varias figuras importantes. No participaron ni la número uno ni la número dos del ranking mundial, Aryna Sabalenka e Iga Swiatek, respectivamente, ausencias que golpearon fuerte la credibilidad del cuadro. Tampoco pudieron sostener su participación otras jugadoras de peso como Elena Rybakina (3ª), Paula Badosa (70ª) y Naomi Osaka (16ª), entre otras.
Algunas bajas se explicaron por lesiones arrastradas desde Doha, otras por fatiga extrema y sobrecarga muscular. Pero también hubo renuncias estratégicas, priorizando la recuperación física ante una temporada que recién comienza y que pronto tendrá citas mayores como Indian Wells y Miami.
La reacción del director
La indignación de la organización no tardó en hacerse pública. El director del torneo, Salah Talak, calificó lo ocurrido como un "desastre mayúsculo" y anunció que elevará el caso ante la WTA para que se revisen las bajas, solicitando incluso que se estudie la posibilidad de retirar puntos o aplicar sanciones a las jugadoras que no cumplieron con el compromiso.
El mismo Talak, confesó en una entrevista con The National que le preguntó al médico del torneo que pasó con las mejores del torneo. Según el parte oficial, Sabalenka se bajó por problemas en la cadera y Swiatek por cambio de planes. "Incluso le pregunté al médico del torneo cuál era la lesión de Sabalenka. Dijo que era leve, que no era para retirarse del torneo. Y en cuanto a Iga, le pregunté: "¿No es una decisión extraña?", añadió.
Además, menciona que una sanción económica le parece poco como castigo: "Deberían restarles puntos a las jugadoras, una multa no servirá de nada. Hace muchos años, Serena Williams se retiró y recibió una multa de 100 mil dólares. Pero, ¿que son 100 mil dólares? Jugaría en otro sitio y ganaría un millón".
Desde la dirección sostienen que el torneo hizo un esfuerzo económico considerable para aumentar la bolsa de premios y garantizar condiciones de primer nivel, se ofrece un premio de 4 millones de dólares en total y la campeona se llevaría 600 mil de la divisa norteamericana. El malestar también pasa por el impacto en el público y en los patrocinadores, que esperaban ver a las principales estrellas del circuito.
El torneo sigue…
A pesar del panorama turbulento, el WTA 1000 de Dubai continúa su marcha y actualmente se están disputando los cuartos de final, con un cuadro profundamente alterado respecto al previsto inicialmente. Varias jugadoras fuera del radar junto a diversas top 15 han aprovechado la oportunidad para avanzar rondas y sumar puntos valiosos.
Algunos de estos partidos son:
Antonia Ruzic (67ª) vs Elina Svitolina (9ª)
Coco Gauff (4ª) vs Alexandra Eala (47ª)
Clara Tauson (15ª) vs Jessica Pegula (5ª)
Mirra Andreeva (7ª) vs Amanda Anisimova (6ª)
Todas las bajas hasta el momento