En la primera ronda del ATP de Santiago, Nicolás Jarry (155°) cayó ante Dino Prizmic (120°) por 6-3, 5-7 y 6-2.
El partido no solo terminó con la caída del nacional, también con una polémica que marcó el tenista en la posterior conferencia de prensa.
En el último set, el croata sacaba en su último juego para ganar el partido. El partido iba 30-15 a favor del europeo, tras realizarse una serie de tiros, Jarry pegó una derecha abierta que terminó muy cerca de la línea y la maquina automática cantó "out".
Ante lo anterior, el jugador no quedó conforme con la decisión y le fue a reclamar al juez de silla. El chileno fue enfático al mencionar que lo sucedido fue completamente injusto.
El partido terminó, "Nico" al despedirse en la cancha sacó su celular y tomó una fotografía a la marca que dejó esa pelota. Seguía indignado.
Ya hablando con los medios, fue consultado sobre que pasó en ese momento. "Lo que pasó es que la pelota tocó la línea y falló el sistema, así de simple", disparó frustrado.
Sin dejar el tema ahí, el "Príncipe" agregó molesto. "No soy yo. Hay muchísimos que no entienden... No sé por qué la ATP quiere que una maquina esté por encima del ser humano. A mí no me cabe en la cabeza que el jefe sea una máquina, es ridículo".
Ante esto, ¿deberían volver los jueces de líneas a todos los torneos profesionales? Es una interrogante que deberá debatir el ente rector ante los reclamos de sus propios tenistas.
La foto viral