La capitana de la selección femenina de Inglaterra, Leah Williamson, volvió a una convocatoria de las "Lionesses" tras superar una lesión de rodilla que la obligó a pasar por el quirófano y aprovechó su regreso para cuestionar la creciente carga de partidos en el calendario internacional.
La defensora del Arsenal será parte del equipo que iniciará la próxima semana la fase de clasificación al Mundial de Brasil 2027, donde Inglaterra compartirá grupo con España, Islandia y Ucrania. En ese contexto, la campeona de Europa advirtió que no descarta medidas más drásticas si las futbolistas no son escuchadas por las autoridades.
"No he tenido ninguna conversación sobre esto en este momento, pero si un grupo de personas siente que no se les escucha, entonces la historia sugiere que esa es la única forma en que pueden ser escuchadas", señaló, en alusión a una eventual huelga. De todos modos, bajó el tono de sus dichos: "Nunca lo descartaría. No creo que estemos en esa situación ahora. Creo que aún estamos en condiciones de colaborar, escuchar y corregir".
Williamson explicó que la principal preocupación radica en los períodos de descanso y en la coordinación entre los distintos organismos que organizan las competiciones. "Siempre parece que estamos pidiendo vacaciones, pero no es así. Soy futbolista profesional y parte de mi trabajo también es descansar", afirmó.
La zaguera disputó 53 encuentros la temporada pasada, siendo la decimotercera jugadora con más partidos. El listado fue encabezado por la española Aitana Bonmatí con 60 presentaciones, en un curso en el que al menos 15 futbolistas superaron los 50 compromisos entre club y selección.
La inglesa también advirtió sobre el impacto físico de esta exigencia. Varias integrantes del plantel campeón de Europa (entre ellas Alex Greenwood, Lauren Hemp, Lauren James y Lucy Bronze) han debido parar por distintas lesiones en la actual temporada. "Queremos que al menos conozcan nuestra perspectiva. Que nos escuchen o no, está fuera de nuestro control", sentenció.