De la crisis por corrupción al Mundial de 48 selecciones: Infantino cumple diez años al mando de la FIFA
Tras su llegada, luego del escándalo que derribó a Joseph Blatter, el dirigente suizo exhibe estabilidad financiera y expansión global, aunque su gestión sigue marcada por controversias políticas.
Gianni Infantino cumple diez años como presidente de la FIFA en un escenario muy distinto al que encontró en 2016, cuando asumió con la misión de limpiar la mayor crisis de corrupción en la historia del organismo.
Lo que comenzó como una presidencia casi improvisada, tras la inhabilitación de Michel Platini y la caída de Joseph Blatter, se transformó en una era de expansión comercial y reformas que redefinieron el mapa del fútbol mundial.
Hoy, el abogado suizo de 56 años presume de importantes cifras económicas, con ingresos proyectados por 13.000 millones de dólares entre 2023 y 2026, y de hitos estructurales como el primer Mundial masculino con 48 selecciones en 2026 y la ampliación de las competiciones femeninas.
Sin embargo, su década al frente del organismo también ha estado atravesada por decisiones polémicas, desde la defensa de sedes cuestionadas por su historial en derechos humanos hasta su creciente protagonismo en la esfera geopolítica internacional.
Controversias de su gestión
Infantino cumple este jueves diez años como presidente de la FIFA, a la que llegó con la obligación de refundarla sobre su mayor crisis por corrupción.
Actualmente, presume de estabilidad, de transparencia y de cumplir en unos meses uno de sus grandes propósitos, con el primer Mundial con 48 selecciones en tres países.
Gianni Infantino. | EFE
Su reciente presencia en Washington, durante la primera sesión de la Junta de Paz promovida por el presidente estadounidense Donald Trump, refleja el peso político que adquirió el dirigente suizo de 56 años al frente de la FIFA.
Un cargo al que accedió casi de manera circunstancial y que, bajo su conducción, se proyecta más allá del ámbito deportivo, con creciente incidencia en la escena sociopolítica internacional.
La inhabilitación de la propia FIFA a quien fue su valedor en la UEFA, Michel Platini, salpicado por la corrupción que el organismo necesitaba limpiar, le convirtió en la esperanza europea de unas elecciones, el 26 de febrero de 2016, que definió como "una competición deportiva y una gran señal de democracia".
Michel Platini. | AFP
Desde entonces tiene que capear con grandes crisis como las secuelas de la mencionada crisis de corrupción; la pandemia de 2020 y las críticas por defender a Qatar y a Arabia Saudita como organizadores de los Mundiales de 2022 y 2034, ante su política de derechos humanos.
Recientemente, se sumaron las críticas e incertidumbre en torno a la seguridad del Mundial en Estados Unidos, México y Canadá.
Estabilidad financiera
Por su gestión frente a la corrupción el Departamento de Justicia de Estados Unidos que llevó los procesos de sus exdirectivos concedió 201 millones de dólares a la Fundación FIFA como compensación por las pérdidas.
Además, durante la pandemia el organismo pudo disponer de 1.500 millones de dólares para ayudar a sus federaciones.
Gianni Infantino en la premiación del Mundial de Fútbol sub20. | El Mercurio
Hace un par de años, con decisión salomónica, dejo conforme a las federaciones de Uruguay, Argentina, Paraguay, España, Portugal y Marruecos para la organización del Mundial del centenario en 2030.
Por otra parte, continúa encarando aún los duros reproches por no sancionar a Israel por la guerra en Gaza, por plantear la vuelta de Rusia y Bielorrusia a las competiciones y por crear un premio de la paz de la FIFA y dárselo a Donald Trump.
Infantino le entrega el premio de la paz de la FIFA a Trump. | AP
Su primer día como noveno presidente de la FIFA, Infantino se ofreció a trabajar "para restablecer una nueva era, con el fútbol en el centro" y días después el organismo reconoció unas pérdidas en 2015 de 122 millones de dólares.
Su presupuesto de ingresos para el ciclo 2023-2026 es de 13.000 millones de dólares.
Con su estrategia "FIFA 2.0: La visión para el futuro", la FIFA afirma que el programa "FIFA Forward" aportó desde 2016 más de 5.000 millones de dólares al desarrollo en sus 211 asociaciones, lo que multiplica por siete la financiación del periodo anterior a 2016.
El programa de Desarrollo de Talentos prevé crear 75 academias en todo el mundo para finales de 2027.
El año pasado se jugó el primer Mundial de Clubes con 32 equipos; en 2023 se celebró el primer Mundial femenino con 32 selecciones, que serán 48 a partir de 2031, y se pusieron en marcha el Mundial de Clubes femeninos y el de fútbol sala femenino.
Impulso al fútbol femenino y tecnología
Como padre de cuatro hijas, detalle que suele recordar al hablar de fútbol femenino, Infantino entiende imprescindible apoyarlo.
En su presidencia se formó y debutó en competición la selección femenina de Afganistán; se aumentaron a 152 millones de dólares los premios del Mundial, diez veces más que en 2015 y el triple de 2019, y se reguló la protección ante el embarazo y la adopción.
Selección femenina de EE.UU. en el Mundial del 2019. | AP
La tecnología, con el VAR en el centro y el fuera de juego semiautomático; el reglamento de agentes o la cámara de compensación son parte de las novedades de la era Infantino, que aún sufre con el racismo un problema social reflejado en el fútbol y mantiene abierto un debate por el calendario internacional.
Su trayectoria en la FIFA
Miembro desde el año 2000 del organigrama de la UEFA, donde fue responsable de asuntos legales (2004-2007) y luego secretario general, Infantino derrotó en la segunda votación de 2016 (115 votos frente a 88) al jeque de Baréin Salman bin Ebrahim al Khalifa.
En la primera quedaron descartados el jordano Ali Bin Al Hussein y el francés Jerome Champagne, tras la retirada del sudafricano Tokio Sexwale.
El 5 de junio de 2019 fue reelegido por aclamación y volvió a serlo el 16 de marzo de 2023.
Infantino tras ser electo presidente de la FIFA en 2016. | EFE
Su mandato actual es el segundo, ya que su primera elección se hizo para completar el que había iniciado Blatter en junio de 2015, por lo que cuando acabe podrá optar a otro más hasta 2031, pues la normativa limita a 12 años los mandatos presidenciales.
Dominador de cinco idiomas, hace poco más de un mes, en el foro económico de Davos, se ganó al auditorio jugando con el balón del Mundial y una anécdota contada con su naturalidad habitual.
"Nadie puede tocarlo, solo los que lo ganan o yo. Cuando yo era más joven, y comprendí que mis habilidades no me iban a permitir tocarlo, decidí que tenía que buscar otra forma de hacerlo y convertirme en presidente de la FIFA", dijo respecto al trofeo de la Copa del Mundo. Lo consiguió hace diez años y su legado ya es realidad.