El futuro de Cristiano Ronaldo vuelve a instalarse en el centro de la escena futbolística. Y esta vez, el foco apunta directamente a España.
Hace solo unas horas se conoció que el astro portugués adquirió el 25% de las acciones del UD Almería, club que actualmente compite en la Segunda División española. La operación, realizada a través de su firma CR7 Sports Investments, marcó un nuevo paso en la estrategia empresarial del delantero del Al-Nassr, que continúa ampliando su presencia en la industria deportiva mientras se acerca el tramo final de su carrera.
El giro inesperado que ilusiona en Almería
Según informó Radio MARCA, el presidente del club andaluz, Mohamed Al-Khereiji (empresario saudí y cercano al futbolista) tiene la intención de convencer a Cristiano Ronaldo de jugar en el Almería si el equipo logra el ascenso a Primera División.
La condición es clara: sin subir a LaLiga, la operación no se contempla. Desde la dirigencia entienden que un jugador de la dimensión del portugués solo puede competir en la máxima categoría.
Por ahora no existe una negociación formal, pero sí una intención concreta del propietario. La relación entre ambos podría ser un factor clave si el club logra el objetivo deportivo. En el entorno rojiblanco la expectativa es alta. Su llegada significaría un impacto histórico, multiplicando visibilidad, ingresos y proyección internacional.
La posibilidad aún parece lejana, pero ya instaló un escenario que pocos imaginaban, el regreso del cinco veces Balón de Oro al fútbol español.
Un gesto que no pasó desapercibido
Mientras el debate crece en Europa, Cristiano sigue dando que hablar en Arabia Saudita.
En la goleada 5-0 del Al-Nassr sobre Al Najma por la Saudi Pro League, el portugués anotó su gol número 965 como profesional y sorprendió con una celebración poco habitual. En lugar de su clásico "Siu", simuló una volcada de básquetbol.
El gesto fue interpretado en redes sociales como una respuesta indirecta a recientes declaraciones de Rúben Neves, su compañero de selección, quien había cuestionado decisiones arbitrales en la liga comparando algunas jugadas dentro del área con acciones propias del baloncesto o el handball.
Más allá de la polémica, el delantero continúa ampliando su registro goleador y mantiene viva la meta simbólica de alcanzar los 1.000 tantos oficiales, mientras su equipo pelea en la parte alta del torneo saudí.
Así, entre inversiones estratégicas, planes que podrían devolverlo a España y celebraciones con mensaje incluido, Cristiano Ronaldo demuestra que, incluso a los 41 años, sigue siendo protagonista dentro y fuera de la cancha.