Si
ya el conflicto y la polémica está instalada en el fútbol por la reforma a la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (SADP), que se vota este miércoles en el Senado, la controversia escala.
Esto porque no solo el balompié nacional tiene sus reparos con el cuerpo legal...
Y es que otros deportes colectivos también demostraron su inquietud por lo que se vota mañana.
Es importante saber que, tal como contó El Mercurio el domingo pasado, "
las grandes novedades introducidas al proyecto fueron la creación y regulación de Ligas Deportivas Profesionales (LDP), obligando a que se constituyan como sociedades anónimas, en una norma que se extendía a todas las disciplinas, no solo al fútbol".
Este punto es el que no comparten otros deportes federados, como el rugby, hockey, vóleibol o el básquetbol.
Cristian Rudloff, presidente de rugby chileno, fue claro. "El proyecto no aplica mucho a nuestra realidad en el rugby. Es muy difícil que llegue un inversionista y ponga millones de dólares sobre la mesa para poder construir un club profesional si ni siquiera existe una estructura de competencia profesional. El rugby es amateur, ha tenido un desarrollo muy particular (...) A nivel local, sin competencias profesionales, no tiene ningún sentido tener sociedades anónimas", dijo a El Mercurio.
Mismo pensamiento tiene Andrés de Witt, presidente del hockey. "Esta ley efectivamente introduce un rediseño estructural pesado, muy necesario en el fútbol, pero no en otras disciplinas. Para nosotros significaría una mayor carga administrativa que no estamos en condiciones de asumir", reclama.
El timonel del vóleibol, Jorge Pino, alega por su parte que "nunca fuimos llamados a opinar sobre este proyecto de ley, no nos represente desde el punto de vista deportivo, así como a otras organizaciones". Además, apunta a que "este proyecto debe ser específico para el fútbol, porque si queda así como está planteado, somos muchos deportes que no estamos en condiciones profesionales, como estructura deportiva, para que los clubes pasen a ser sociedades anónimas".
De ser aprobada por el Senado, el proyecto pasaría a la Cámara de Diputados. Si se vuelve a aprobar, será ley.
Matías Walker, senador impulsor de este proyecto, cree que las inquietudes de los presidentes no tienen motivo. Y responde con contundencia.
"En el proyecto se establece una clara diferenciación en el fútbol y otros deportes. Por ejemplo, en el capital mínimo para constituir una liga deportiva profesional (LDP). Sabemos que son realidades muy distintas. Además, no es obligación para estos deportes crear una LDP. Lo que pasa es que hay dirigentes del fútbol que han intentado instrumentalizar a los de otros deportes para tener justificación a sus críticas", sentenció.