Fernando Alonso y Lance Stroll
AFP
A pocos días del inicio de la temporada 2026 de la Fórmula 1, proyectado para el Gran Premio de Australia el 6 de marzo, una de las escuderías que hasta hace poco prometía competir en la parte alta de la tabla vive una situación fuera de lo común.
Aston Martin, enfrenta una mezcla de crisis técnica y deportiva que pone en duda su participación plena en la primera carrera del año.
Un inicio de temporada lleno de incógnitas
Las pruebas de pretemporada en Bahréin pusieron de manifiesto que Aston Martin no ha logrado poner en pista un monoplaza competitivo ni siquiera cercano a la media de la parrilla. Los problemas técnicos que han enfrentado en las últimas semanas han generado preocupación incluso dentro del equipo, que ve cómo sus expectativas previas quedaron muy por debajo de la realidad deportiva.
La combinación de un coche que aún arrastra fallas de fiabilidad, junto con un diseño que no está generando el agarre y el rendimiento esperado, ha llevado a que varios integrantes del plantel técnico expresen dudas sobre la capacidad de cumplir con el programa completo de un Gran Premio tradicional.
El equipo británico, que apostó fuerte por la nueva era técnica con la llegada de Adrian Newey, una fábrica renovada en Silverstone y la asociación con Honda como motorista oficial, completó la pretemporada como el peor de los 11 equipos: apenas 334 vueltas (194 de Fernando Alonso y 140 de Lance Stroll), terminando sesiones antes de tiempo por falta de repuestos y quedando muy atrás de rivales como Cadillac (586 vueltas), Audi (710) o McLaren (817).
Ante esto, Aston Martin planea un fin de semana mínimo: presentarse para cumplir con el Acuerdo de la Concordia (que obliga a participar en todas las carreras para acceder a premios de fin de año), rodar lo justo en prácticas para pasar el 107% en clasificación (es la medida que se utiliza para aprobar los autos que pueden correr), largar la carrera y retirarse tras unas pocas vuelta para evitar daños mayores en motores y chasis.
La idea sería preservar piezas escasas y esperar mejoras que llegarían recién en el GP de Japón (tercer Gran Premio de la temporada). Incluso se barajó invocar "fuerza mayor" para no viajar, pero se descartó por las multas millonarias.
La respuesta de la escudería
Ante la ola de rumores, Aston Martin emitió un contundente mensaje en su sitio web y redes sociales, sin confirmar ni desmentir directamente la participación limitada, pero bajando las expectativas y enfatizando la paciencia en esta nueva era.
"Cada temporada, el primer Gran Premio presenta muchas incógnitas, este año más que la mayoría tras el mayor cambio en el reglamento del deporte en una generación", comenzaron el comunicado.
Además dejaron muchas interrogantes con el inicio de temporada: "Sea cual sea el desarrollo del fin de semana inaugural, esta no será una temporada en la que las carreras iniciales marquen la pauta para el resto del año", añadieron.
De esta forma, mientras los demás equipos ultiman detalles finales antes del inicio del campeonato en Australia, la escuadra verde padece un indeciso futuro con pocas probabilidades de mejora a corto plazo.
El comunicado de Aston Martin