Una nueva versión del ATP de Santiago llegó a su fin hace solo unos días. El italiano Luciano Darderi, actual 21 del mundo, se consagró campeón.
La directora general del torneo, Catalina Fillol, conversó este jueves con Agenda Deportes Emol TV e hizo su balance sobre la competición. Destacó que el estadio en San Carlos de Apoquindo se llenó en semis y en la final pese a que no hubo tenistas chilenos.
"Nuestro balance ha sido positivo, creo que hemos creado un espacio para compartir y pasarlo bien. Hemos entregado un evento de calidad, la ATP está muy contenta. El hecho de ver el estadio lleno sin tenistas chilenos jugando nos muestra que vamos por buen camino. La gente agradece el nivel deportivo y las actividades paralelas a la cancha", afirmó.
"Cata" Fillol también mencionó qué se podría mejorar para el próximo año: "Lo que vimos en la cancha 1 y 2 fue magnífico. Ver las canchas laterales llenas nos lleva a que ese espacio lo podemos mejorar, podemos hacer unas graderías más grandes. Ojalá el 2027 podamos lograrlo, me gustaría entregarle luces a la cancha 2 y partir más tarde. El calor que hace en San Carlos de Apoquindo a la una de la tarde no hace que el evento sea muy atractivo, son horas en las que hay menos público, pero si logramos ponerle iluminación a la cancha 2, podemos partir más tarde y así esperar que la gente llene todos los espacios".
La directora del Chile Open no esquivó un tema que ha generado amplio debate. A partir de 2028 se disputará en Arabia Saudita un Masters 1000 que coincidirá con las fechas de la tradicional gira sudamericana.
Económicamente no se puede competir con los petrodólares, pero "Cata" Fillol se mostró optimista.
"A diferencia de lo que se dice en medios y redes, yo lo miro con ilusión. No lo veo como una cosa negativa. La ATP nos ha demostrado que ellos quieren que no se acabe la gira sudamericana. Nuestro partner, Octagon, nos han confirmado que están contentos con el torneo acá en Chile", declaró.
Siguiendo en esa línea, se refirió a posibles ajustes en el calendario: "Van a haber ajustes en el calendario y yo creo que nos van a beneficiar. Por ejemplo, uno de los objetivos de la ATP es reducir la cantidad de torneos 250 y hacer que las semanas se compartan de una manera más ordenada. En nuestro caso, un torneo 250, no compartiría la fecha con un torneo 500, eso ya sería un potencial para nuestra competición, porque un torneo 500 entrega mayor prize money, tiene mayor infraestructura, entrega más puntos. Es difícil compartir esa semana con ellos".
"Lo que vivimos estas tres semanas es que como gira sudamericana fuimos capaces de demostrar que somos una región donde hay inversión, donde hay ganas, donde hay público y crecimiento. Todos los años hemos mostrado que nuestro torneo va creciendo, que los auspiciadores están contentos. Eso nos da la confianza de que nuestra gira va bien. ¿Vamos a vivir cambios? De todas maneras. Tenemos que esperar a ver lo que los jugadores prefieren y nosotros hacer lo que tengamos que hacer para adaptarnos al nuevo calendario 2028. Si eso es cambiar de fecha o superficie, nos adaptaremos", agregó.
En ese sentido, a Fillol le preguntaron si preferiría cambiar la fecha del torneo o modificar la superficie y pasar a pista dura.
"Es difícil elegir uno o el otro, porque no hay claridad del calendario. Es muy importante saber qué viene antes de nosotros y lo que viene después. Si hay cambio de fecha, y no hay un torneo en cemento que le sigue, nos conviene mantenernos en arcilla. Si nosotros seguimos pegados a Indian Wells, nos conviene eventualmente cambiar de superficie. Todo va de la mano", respondió.
"Si el Masters 1000 de Arabia Saudita es la última semana de febrero y es en cemento, comprenderás que hay que pensar en algo distinto. No es una decisión tan blanco y negro. Emocionalmente, por la tradición, sería una pena perder la arcilla, por la historia que significa ver esa cancha color naranja, es una tradición nuestra, de cultura, nuestros jugadores crecen desarrollándose en arcilla, pero los tiempos van cambiando", prosiguió.
Fillol, además, dijo que no le incomodaba tanto un cambio de fecha. "En 1993 cuando el ATP llegó a Chile el torneo se hacía a fines de octubre y principios de noviembre. Recién el 96 se cambio de fecha para la primera semana de febrero y en octubre y noviembre el torneo se vivió muy bien, yo tengo muy buenos recuerdos", aseveró.
Por último, la directora del Chile Open se refirió al sueño que tiene de que el torneo tenga un estadio propio.
"Nosotros soñamos con tener una infraestructura pensada para eventos como este. Ojalá no sea solo para el tenis, eventos en todo sentido. Nosotros acá en el país nos vamos de un estadio pequeñito, entre comillas, como el Estadio Nacional, que llega hasta más o menos 4.200 personas, a un Claro Arena o un Movistar Arena que es sumamente grande. Nos falta ese estadio intermedio de unas siete u ocho mil personas, pensado en eventos masivos, pero a la vez más pequeños. El Estadio Nacional fue una buena iniciativa para los Panamericanos, pero que quedo corto para un ATP de 250. Se necesita mayor capacidad de graderías, mejor infraestructura en los camarines, zonas comunes. Si bien en San Carlos de Apoquindo estamos contentos, va a llegar un minuto que nos va a quedar chico, ojalá", manifestó.
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