La "nueva" Fórmula Uno parece estar contra las cuerdas, tras la primera fecha de la Fórmula 1, disputada el pasado domingo en el Gran Premio de Australia en Albert Park.
La carrera disputada el pasado fin de semana dejó malestar entre varios pilotos por el comportamiento de los nuevos monoplazas impulsados por el reglamento técnico de la FIA.
Los cambios en los autos -ahora más pequeños y ligeros- obligaron a los corredores a modificar su estilo de conducción, especialmente por el mayor protagonismo de la energía eléctrica en las nuevas unidades de potencia, que ahora representan cerca del 50% del sistema.
Este escenario ha generado reproche entre varias figuras del campeonato, entre ellas el vigente monarca Lando Norris y el tetracampeón Max Verstappen, quienes han manifestado su incomodidad con el funcionamiento de los nuevos autos.
"La Fórmula 1 ha pasado de tener los mejores autos, a los peores", dijo Norris tras la clasificación del sábado en Albert Park.
Por su parte, Verstappen también expresó su frustración luego de sufrir un accidente durante la Q1 del Gran Premio de Australia. "No sé qué ha pasado. Nunca había experimentado algo así en mi vida. Dándole al pedal se me ha bloqueado el eje trasero, muy extraño. No es divertido pilotar así, en esta Fórmula 1 todo está en contra de tus instintos como piloto, es antinatural", se quejó.
Las críticas no se limitaron a la conducción. Tras la carrera del domingo, Norris también cuestionó el desarrollo de las competencias con el nuevo reglamento. "Demasiado. Es un caos, va a haber un gran accidente, lo cual es una pena. Estás pilotando y somos nosotros los que simplemente estamos esperando a que pase algo y a que algo salga bastante horriblemente mal", sentenció el piloto de McLaren.
Si bien el nuevo reglamento aerodinámico (que incluye chasis más ágiles y una reducción del efecto suelo) ha sido valorado positivamente por equipos y pilotos, la gestión energética de los motores híbridos ha sido el principal foco de cuestionamientos. Este sistema obliga a los pilotos a administrar cuidadosamente la energía durante cada vuelta, lo que podría afectar la competitividad en pista. Incluso el procedimiento de salida fue modificado para permitir que los motores alcancen más revoluciones y evitar arranques más lentos.
Ante este escenario, la FIA ya analiza posibles ajustes al reglamento. Sin embargo, desde el organismo prefieren reunir más información antes de adoptar medidas. "La posición unánime de los equipos fue que debíamos mantener las disposiciones actuales para las primeras carreras y revisar el asunto cuando tuviéramos un poco más de datos. Nuestra intención es revisar la situación de la gestión de la energía después de China", expresó Nikolas Tombazis, director de monoplazas de la FIA a The Race.
La fecha que podría ser clave
De acuerdo con lo que se ha discutido entre la federación y las escuderías desde las pruebas de pretemporada en Bahréin, el tema podría revisarse antes del Gran Premio de Japón, programado entre el 27 y 29 de marzo en Suzuka.
"Tenemos algunos ases en la manga al respecto, que no queríamos introducir antes de la primera carrera como una reacción precipitada, y que revisaremos con los equipos después de China", sentenció Tombazis al citado medio.
Entre las opciones que se analizan aperece un posible ajuste en la gestión de la energía, revisando los niveles de recuperación y despliegue. Una alternativa sería aumentar la potencia del llamado "superclipping", lo que facilitaría la carga de baterías durante las vueltas. Otra posibilidad es modificar la distribución de potencia para que el motor de combustión recupere mayor protagonismo dentro del sistema híbrido.
Por ahora, la FIA mantiene el monitoreo del nuevo reglamento y espera recopilar más datos en las próximas carreras antes de definir si se implementarán cambios en plena temporada.