Estalla un nuevo lío. Los cobros por derechos de formación destapan un tema que hasta ahora se manejaba solo en las oficinas de los clubes del fútbol chileno.
La Fiscalía Nacional Económica (FNE) advirtió que los montos "restrigen la movilidad de los jugadores y afectan la competitiva de los clubes". En rigor, son altamente excesivos.
Todo parte luego que Provincial Osorno recurriera a la FNE y que Colo Colo perdiera una demanda (reclamaba cerca de 100 milones de pesos a Rengo) en el Tribunal de Asuntos Patrimoniales de la ANFP. Se suma la sanción a Rengo por una deuda con Audax Italiano (casi 120 mil dólares).
"La regulación deportiva está operando como una barrera que limita la movilidad de los jugadores en formación. Esto no sólo afecta sus carreras, sino que también la competitividad de los clubes y del fútbol profesional chileno en su conjunto", manifestó el Fiscal Nacional Económico, Jorge Grunberg.
¿Y cómo funciona el tema de los cobros por derechos de formación?
El mecanismo está instaurado por la FIFA. El ente rector establece compensaciones económicas para los clubes que invierten en la educación y formación de jugadores jóvenes. Esa es la base de la normativa.
"Se activa cuando un jugador firma su primer contrato profesional o cuando se realiza una transferencia entre clubes hasta el final del año natural en que el jugador cumple 23 años", específica el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores (RETJ).
Para determinar cuál es el monto a pagar, la FIFA clasifica a las instituciones en categorías (del 1 al 4) de acuerdo a lo que invierten en sus juveniles. Bajo ese concepto, cada federación fija la cifra.
Actualmente el monto establecido en Chile corresponde a US$ 30 mil por cada año de formación, o sea, más de 27 millones de pesos. Ahí la polémica.
"La Fiscalía observó que este mecanismo de indemnización puede afectar la competitividad de los clubes, especialmente de aquellos con menor capacidad económica, al imponer costos significativos para la contratación de jugadores", explicó la FNE.
Si bien es la FIFA quien dicta la norma, Chile fija el monto en el máximo permitido, lo que ha generado el reclamo de distintos clubes. De hecho, el país tiene uno de los cobros más altos de Sudamérica.
El listado lo lideran Argentina y Brasil, ambos con un máximo US$50 mil dólares por año de formación. Luego aparecen Chile y Uruguay, de acuerdo a un informe del sitio especializado "Los Derechos del Fútbol".
Ya más atrás están Bolivia, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Venezuela. El monto mínimo es US$2 mil y el máximo de US$10 mil.
"El artículo 44 del reglamento del fútbol joven (donde se establece el monto ya mencionado) restringe gravemente la empleabilidad de los jugadores. Además, vulnera la libre competencia y no se ajusta a los estándares FIFA", sostuvo el presidente del Sifup, Luis Marín.
"Ya hemos aportado estos antecedentes al Tribunal de la Libre Competencia, porque creemos que esta situación se debe corregir con urgencia", agregó a El Mercurio.
Osorno "celebró" la postura de la FNE. "Esto es un antecedente muy poderoso que debería tener en cuenta el TDLC al momento de resolver la pregunta planteada por el club. Además hay otros equipos de Primera B y de Segunda División que están pidiendo hacerse parte del procedimiento", señaló Hugo Muñoz, director del cuadro sureño.
La polémica ya está desatada. La FNE informó el tema al TDLC y ahora habra que ver cómo avanza. El ruido está instalado.