"Los gobiernos de derecha tienen mejor relación con el fútbol que los de izquierda", decía Pablo Milad a principios de enero.
Sin embargo, con menos de mes al mando del país, el Gobierno de José Antonio Kast ha dado fuertes señales que no van de la mano con aquella frase del mandamás de la ANFP.
La primera fue la urgencia a la reforma de la ley SADP. La segunda fue su aprobación. Y hay más, porque también se han repetido los problemas para la programación y aforo de partidos.
Hay dos casos recientes.
La Delegación Presidencial Metropolitana no autorizó visitantes para el duelo de Católica con Boca Juniors por la Libertadores y para el de Audax Italiano con Universidad de Chile por la Copa de la Liga.
El más bullado fue lo del elenco de La Florida, pues en acusó que en primera instancia sí recibió el permiso de las autoridades para vender dos mil entradas a los hinchas azules. Luego le dieron el "no".
"A menos de un día del partido, la Delegación Presidencial primero resolvió prohibir la venta que estaba autorizada a público visitante, dónde ya se habían comercializado más de 2.000 entradas para ese sector", sostuvo Audax.
"Esta decisión tardía e inconsistente genera un grave perjuicio al Club y a los hinchas que confiaron en una autorización previamente otorgada por la propia autoridad. Resulta además contradictorio que, al día siguiente de nuestro partido, la misma Delegación autorice un encuentro a solo 5 km de nuestro estadio con 42.000 personas y presencia de ambas parcialidades“. dijeron en directa alusión a Colo Colo", agregaron aludiendo al duelo del Cacique de este miércoles ante Huachipato en el Estadio Monumental.
Pero hay más. Otro tema que ha pegado fuerte es la decisión de las autoridades de no permitir más partidos de Colo Colo, la U y la UC en horario estelar (20:30). El tope son las 18:00 horas. La ANFP no está de acuerdo con la medida.
"Si existieran cifras claras de que un partido de Colo Colo a las 20:00 provoca más problemas que uno a las 18:00 horas, sería difícil criticar la medida. Pero nosotros no contamos con esa data", sostuvo el gerente de operaciones, Felipe de Pablo, a ADN radio.
"Tuvimos recitales de 80.000 personas que terminan a la una de la mañana, con mucho ruido, y se pueden hacer. Nos dicen que no hay que compararlos con el fútbol, porque incluso en partidos de 1.000 personas ha habido desmanes, pero no son esos 1.000, son los 10 que provocan problemas", profundizó.
De Pablo puso de ejemplo el caso de la U y el Nacional para ver cómo la decisión de jugar a las 18:00 horas afecta la presencia de hinchas.
"Para nosotros, un horario debe cumplir dos condiciones. La primera, que la gente pueda llegar; jugar a las 18:00 horas en un día de semana es difícil. Por otro lado, el horario peak, que en el caso del Estadio Nacional impacta en el orden público, especialmente en el tránsito. En este caso, se trata de un partido donde la gente no asiste porque se hace muy difícil pedir el día libre o salir anticipadamente", manifestó.
A raíz de estos problemas, a Milad le recordaron en las redes sociales su frase sobre el Gobierno de derecha. Al menos en la práctica, el fútbol no celebra el nuevo mandato.