Lo que prometía ser una fiesta del running,
para algunos no lo fue. Y es que cerca de
200 corredores de los 10 kilómetros se quedaron sin medalla tras completar el Maratón de Santiago el pasado domingo.
¿Por qué? Simplemente no quedaban.
La presea iba incluida en la inscripción de la carrera más el kit y
representa el simbolismo de llegar a la meta.
La organización sacó un comunicado reconociendo el error y ofreciendo una solución.
"A quienes ayer cruzaron la meta y no recibieron su medalla, les debemos una disculpa sincera. Fallamos en un momento que era importante. Sabemos que esa medalla no es un objeto más: representa meses de esfuerzo, sacrificio, entrenamiento y la emoción de haber llegado hasta el final. Entendemos profundamente la frustración, la pena y la decepción que esto generó. Queremos darles tranquilidad: cada corredor que no recibió su medalla la recibirá en su domicilio", explicaron.
En una publicación en redes sociales, pidieron los datos de contacto de cada competidor que no recibió su medalla para mandársela a la casa.
"Sabemos que esto no reemplaza el momento de recibirla en meta, y eso no tiene vuelta atrás. Pero sí queremos responder como corresponde, hacernos cargo y reparar esta situación con la seriedad que merece. Hoy nos corresponde escuchar, responder y trabajar para recuperar la confianza de un momento que debió ser perfecto", agregó la organización.
Hubo varios corredores que se quejaron fuertemente en redes sociales, criticando a los organizadores del evento.
"Estamos tratando de entender qué pasó. No sabemos si llegaron muchos 'colados', si se quedó alguna caja en la camioneta (...) Las medallas están, jamás mandamos a hacer menos que la gente que corre, pero hay personas moviendo cajas y algo debió pasar ahí", explicó Francisca Aguirre, directora ejecutiva del Maratón de Santiago, en declaraciones que recoge El Mercurio.
Mira el comunicado