Alexander Zverev, segundo favorito y 3° del mundo, cayó eliminado este martes del Masters de Roma tras perder ante Luciano Darderi (1-6, 7-6 (10), 6-0), quien firmó una remontada en una maratón de dos horas y 26 minutos en la que salvó cuatro puntos de partido de su rival antes de sellar la victoria.
El italiano, que confirmó el triunfo más importante de su trayectoria, se enfrentará en la siguiente ronda del torneo, correspondiente a cuartos de final, al español Rafael Jódar, que ganó su encuentro con solvencia ante el estadounidense Learner Tien.
Zverev, reciente finalista del Masters 1.000 de Madrid, donde cayó ante Jannik Sinner en apenas 58 minutos, dejó escapar una gran oportunidad al no convertir ninguna de las cuatro oportunidades que tuvo para sentenciar el partido.
El tenista local, impulsado por el apoyo del público, sacó orgullo y carácter para remontar una situación que parecía prácticamente imposible.
El primer set lo cerró el alemán con mucha solvencia y concediendo solo un juego, en lo que se preveía como un partido relativamente sencillo para el número tres del mundo, solo por detrás de Sinner y de Carlos Alcaraz.
Sin embargo, en la segunda manga, mucho más disputada, el italiano sacó fuerzas para disputar un frenético tie-break en el que remontó hasta cuatro bolas de partido.
El tercer set fue de dominio total para el italiano, que se vino arriba y no concedió ni un punto, sellando la victoria más importante de su carrera y jugando los primeros cuartos de final de un Masters 1.000 ante Jódar.
Zvereve disparó. "Fue difícil jugar. Para ser honesto, creo que esta es la peor pista de tenis en la que he jugado en mi vida. Ni en categorías juveniles, ni en profesionales, ni en torneos Futures, ni en entrenamientos...", lanzó.
"Nunca había jugado en una pista con una calidad tan mala. Tuve punto de partido y la pelota pasó por encima de mi cabeza. Tuve punto de rotura y la pelota hizo un gesto raro. En fin... Además, el viento fue duro. En general, sigo pensando que debería haber ganado el partido en dos sets. Después de eso, sí, él jugó de maravilla", cerró.
La derrota supone un varapalo para el alemán, que frustra así su objetivo de ganar su tercer campeonato en Roma tras vencerlo en 2017 y en 2024.