La eliminación de Racing ante Rosario Central por 2-1, donde Vicente Pizarro fue protagonista, no fue una derrota más y es tema hoy en el fútbol argentino.
El Estadio Gigante de Arroyito fue testigo de un final caldeado, marcado por dos expulsiones en la "Academia". El propio presidente, Diego Milito, disparó: "Nos sentimos robados. El fútbol argentino no da para más, está roto".
Incluso, uno de los momentos más tensos ocurrió en pleno partido. Gonzalo Costas, hijo y ayudante de campo del DT, no aguantó la impotencia tras la expulsión de Marco Di Cesare que dejó a Racing con nueve jugadores.
Costas Jr. se fue expulsado tras gritarle de todo al árbitro Darío Herrera:
"¡Corrupto, hijo de p...!", fue el insulto que retumbó en los bancos y quedó registrado por las cámaras de televisión.
A diferencia de su hijo y de Milito, el técnico Gustavo Costas optó por no dar la conferencia de prensa habitual, visiblemente afectado por el resultado y la eliminación en cuartos de final.
Milito sí tuvo más palabras. "Nos sentimos una vez más robados, porque creo que todos lo vieron... Lo que realmente genera ruido no son los errores arbitrales, sino el cambio de equilibrio en el poder dentro del propio fútbol argentino", lanzó.
El vicepresidente de Racing, Hernán Lacunza, se sumó. "El robo fue evidente", sentenció a Urbana Play.
Jorge Almirón, DT de Rosario, respondió. "El resultado fue súper justo. No sé qué partido vio Milito, nosotros ganamos bien en la cancha", contestó visiblemente molesto.
Pero la respuesta más dura vino de parte de Ángel di María. El campeón del mundo fue muy directo en las redes sociales.
"Cómo molesta que Central pelee todo... hoy es más fácil pegarle a Central que hacer meaculpa y corregir tus propios errores... Muchos de los que quieren 'cambiar el fútbol' no pueden ni dirigir su club", lanzó en clara alusión a los dichos de la dirigencia de Racing.
"El fútbol no está manchado, ahora somos todos iguales y eso molesta", fue otra de las frases del "Fideo".
Ahora Rosario de Pizarro y Di María irá contra River Plate en las semifinales.
El descargo de Di María