"Vinicius también me mandaba muchos mensajes porque le conozco y me decía que viniera para jugar los dos arriba". Esas eran las palabras de Kylian Mbappé en sus primeros días en el Real Madrid. Felicidad pura.
El astro francés tenía el sueño de jugar en el gigante español y era la gran obsesión de Florentino Pérez. Pero hoy, de aquella felicidad queda poco en el vestuario "merengue".
El quiebre en el camarín es evidente. Y todo apunta a "bandos", donde el paso del tiempo ha dejado en evidencia la distancia entre Mbappé y Vinicius, las dos grandes estrellas del club.
"Los dos bandos que han fracturado al Real Madrid... El origen de una guerra que sigue completamente abierta", escribió Marca.
No es casualidad que el Madrid no haya funcionado esta temporada ni con Xabi Alonso ni con Álvaro Arbeloa. Ambos, quizás sin darse cuenta, tomaron posición con cada una de las estrellas.
Xabi aterrizó en Madrid con mano dura, decidido a acabar con ciertos privilegios y reconducir el camarín. Desde su llegada puso al francés como el eje de su era. Fue la primera decisión que marcó al vestuario.
El líder "merengue" era Mbappé y el funcionamiento estaba dirigido hacia él. Vinicius, se vio desplazado y el ruido comenzó. El brasileño se fue sintiendo cada vez más incómodo y sus actitudes contra el DT fueron empeorando.
"Yo me voy del equipo", lanzó una vez cuando fue sustituido en el Derbi ante el Barcelona. Vinicius sentía que Xabi "no era justo" con él. El quiebre fue evidente, a tal punto que perdió su condición de intocable.
Totalmente contrario era lo que pasaba con el francés, quien era la gran estrella del técnico "merengue", algo que provocó la molestia más allá del brasileño. Otros jugadores tampoco compartían esa decisión.
Pero se fue Xabi y llegó Arbeloa. Y el giro fue radical. "
Voy a trabajar para tener al mejor Vini. A sus compañeros les voy a exigir que le busquen y le den balones", fue su discurso.
Ahora, la piedra angular del proyecto pasaba a ser nuevamente el brasileño. Mbappé, apoyado por las lesiones, comenzó a perder progonisto. La lucha de egos no hizo más que crecer y crecer.
Vinicius recuperó su mejor versión. Mbappé decayó. Y en medio, las polémicas escapadas del francés, cuando estaba en recuperación, por su romance con la española Ester Expósito. Una de ellas los mediáticos viajes a París e Italia.
El camarín a esta altura ya estaba roto. "Vinicius lideraba el bando anti Xabi. Lo apoyaban Federico Valverde, Jude Bellingham y Eduardo Camavinga, entre otros. Al otro lado, Mbappé y Aurélien Tchouaméni", relata Marca.
Precisamente, la pelea entre Valverde y Tchouaméni fue una clara señal de la división.
Ahora fue el astro francés quien explotó en medio de la crisis. Y apuntó directamente a Arbeloa.
"Estoy bien al 100%. No he jugado porque el míster me ha dicho que soy el cuarto delantero de la plantilla. Yo estaba para ser titular, es su decisión y siempre hay que respetarlo. No tengo ningún problema con él", dijo.
Arbeloa le contestó. Todo públicamente. "Soy entrenador y decido quién juega y quién no. He hablado con Mbappé antes del partido y no sé qué ha podido interpretar. Alguien que hace cuatro días no ha jugado, hoy no podía empezar. No era un partido a vida o muerte", sentenció.
Un Madrid que despide una temporada sin títulos y con camarín lleno de egos y disputan que hoy parecen incontrolables. ¿Quién podría cambiar la historia? El regreso de José Mourinho aparece como una de las opciones.