Alexander Zverev este domingo consiguió lo que buscó por tantos años. En una final dramática, se impuso a Flavio Cobolli (14°) y ganó Roland Garros, su primer Grand Slam.
La cuarta fue la vencida para el alemán. Hasta hoy, había disputado tres finales de majors. En 2020 perdió el US Open, el 2024 Roland Garros y el 2025 el Abierto de Australia. Todo eso ya lo puede dejar atrás, aunque ganar en esta jornada fue muy difícil. Se impuso por parciales de 6-1, 4-6, 6-4, 6-7 (5) y 6-1 en cuatro horas y diecinueve minutos de partido.
Zverev arrancó con todo. En el primer set mostró un nivel altísimo. Impuso el ritmo, fue agresivo y no concedió ninguna chance de quiebre. Dos rompimientos le permitieron ganar 6-1.
Cobolli, que entró a la final sin jugar por la baja de Matteo Arnaldi, se veía nervioso. Su juego no fluía, pero poco a poco se comenzó a soltar y a mejorar la profundidad de sus golpes.
Zverev, por el contrario, parecía menos firme. El italiano quebró para ponerse 4-3 arriba y esa ventaja la defendió hasta el final del segundo set.
En la tercera manga, "Sascha" recuperó su versión implacable. Ganó todos los juegos de saque con facilidad, mientras que Cobelli estaba algo atascado.
Zverev quebró en el décimo game y así cerró el parcial por 6-4.
Cobelli no se rindió. Obtuvo un break de entrada en el cuarto set. Al nacido en Hamburgo le entraron los nervios y sumó errores no forzados, pero aún así logró un rompimiento y emparejar el marcador (3-3).
"Cobbo" de inmediato se recuperó y se puso 4-3. Poco después, sacó para cerrar el parcial. Sin embargo, Zverev quebró (5-5).
Hubo que ir al tie break. El alemán tenía problemas en las piernas y, pese a que arrancó bien, terminó perdiendo.
El lenguaje corporal de "Sascha" no invitaba al optimismo. Lucía cansado, al límite, algunos de sus golpes dejaban ver que estaba ansioso. Pero su mérito fue que no se derrumbó nunca.
Quebró de entrada en el quinto set, en el juego siguiente evitó el break con mucho carácter, volvió a quebrar y después zafó otra vez del rompimiento.
Cobolli ya no era el mismo. Sacó 5-1 en contra y ahí se terminó el partido. Una volea se le fue ancha y Zverev lloró sobre la arcilla.
Es el primer alemán en ganar Roland Garros en singles. Hoy grabó su nombre en el olimpo de tenis.