Cuando aún está muy fresco el boicot que realizaron tenistas en Roland Garros por la repartición de premios,
Wimbledon acaba de anunciar el alza más alta de su historia en millones para los jugadores.El All England Lawn Tennis Club (AELTC) anunció que The Championships 2026 repartirán un fondo récord de premios de 64,2 millones de libras esterlinas (85,7 millones de dólares), una cifra que representa
un incremento del 20% respecto de los 53,5 millones de libras distribuidos el año pasado.
El aumento, equivalente a 10,7 millones de libras (14,3 millones), constituye por amplio margen el mayor aumento anual registrado en la historia del certamen británico, que es uno de los principales motores económicos del tenis profesional.
Los campeones de singles femenino y masculino recibirán 3,6 millones de libras (4,8 millones), un 20% más que el año pasado, mientras que los finalistas percibirán 1,8 millones de libras (2,4 millones), con una mejora del 18%.
Uno de los aspectos más destacados del anuncio es el incremento destinado a las primeras etapas del torneo. Los jugadores que sean eliminados en la ronda inicial del cuadro principal obtendrán 80.000 libras (106.800), un 21% más que en 2025. Asimismo, el certamen clasificatorio repartirá 6,2 millones de libras (8,3 millones), con una mejora del 25%.
Las competencias de dobles masculino, femenino y mixto también fueron alcanzadas por los incrementos, aunque en menor medida, con una actualización del 10%. Por su parte, las pruebas de tenis adaptado, tanto en silla de ruedas como en la categoría quad, recibirán una mejora del 20% en sus premios.
El anuncio fue celebrado por la Professional Tennis Players Association (PTPA). A través de un comunicado difundido en redes sociales, la entidad sostuvo que el aumento del 20% en los premios de Wimbledon es una muestra de que “cuando los jugadores se organizan y hablan con una voz unificada, obtienen resultados”.
Sin embargo, la asociación remarcó que el tenis enfrenta desafíos estructurales más amplios, entre ellos un calendario “extenuante” que afecta la salud y la seguridad de los jugadores, dificultades económicas para una gran cantidad de profesionales, políticas antidopaje que consideran inconsistentes y una evolución más lenta respecto de otros deportes de elite. “Estos temas, junto con los incrementos en las compensaciones, requieren más que discusiones torneo por torneo para resolverse definitivamente”, señaló la organización, que desde hace años reclama una reforma más profunda del modelo económico y de gobernanza del tenis profesional.
El planteo de la PTPA se inscribe en una disputa que viene escalando en el tenis profesional. En la previa de Roland Garros, figuras como Aryna Sabalenka, Jannik Sinner y Coco Gauff reclamaron una mejor distribución de los ingresos generados por los Grand Slams y respaldaron el pedido de elevar al 22% la porción destinada a los jugadores.
Sabalenka incluso advirtió que un boicot no debería descartarse si las negociaciones no prosperan. Aunque los cuatro majors continúan aumentando sus bolsas de premios año tras año, los representantes de los tenistas sostienen que la participación de los jugadores en los ingresos totales del negocio sigue estando por debajo de la que reciben los atletas en otros deportes de elite.
El que se desmarcó de los planteos fue el serbio Novak Djokovic, el campeón de 24 Grand Slam: “Yo no formo parte de esto y no he estado en las conversaciones. No estoy dentro de estos 15 minutos“.