Fin al sueño copero.
La Universidad Católica fue arrollada por Estudiantes de La Plata (3-0) en el Claro Arena y dijo adiós en octavos de la Copa Libertadores.
El partido estuvo marcado por la serie de bajas por suspensión y lesiones del cuadro cruzado, además de los fuertes cánticos contra la dirigencia del club. ¿El motivo? Principalmente, la falta de refuerzos para la llave.
"Dirigentes, la con... a ver si se dan cuenta que no los quiere nadie", se escuchó con fuerza.
Desde Cruzados respondieron. José María Buljubasich, gerente deportivo, sostuvo: "Cada uno puede elegir si decir que se perdió solo porque no trajimos refuerzos o podemos decir que se perdió por un cúmulo de situaciones, que llegó el equipo diezmado (...) Había que comprar jugadores para poder traer, no había jugadores libres. Entre sueldo y lo que pedían para traer un jugador, la verdad es que no fue fácil. Hemos cometido errores en el pasado y hemos traído a veces jugadores por traer. A veces, para evitar que te digan que no trajiste a nadie, traes a alguien, y eso es un error".
El presidente Matías Claro también se defendió: "Tuvimos la intención de buscar un extremo, después las lesiones nos cambiaron la planificación y conseguimos un defensa central. El fútbol es muy riesgoso, contratar es algo muy difícil".
Los nombres que sonaron... ¿Hubiese cambiado la historia?
Lo cierto es que durante el mercado de pases, varios nombres sonaron fuerte para llegar a la UC. Y lo que más sondearon fueron extremos, delanteros, jugadores en ofensiva. "En las posiciones que yo creo que nos falta gente es por fuera", dijo Daniel Garnero a principios de julio.
Pero no llegó ninguno y las consecuencias fueron claras, ya que ayer Católica terminó jugando arriba con Amaro Pérez, de 16 años, y de titulares estuvieron otros como Diego Corral o Martín Gómez, ninguno habitualmente estelar. Clemente Montes, visiblemente falto en lo físico, tuvo que ingresar, sin ser solución.
¿Y quiénes sonaron como refuerzos? Uno de ellos fue el extremo argentino-chileno Ian Subiabre, cuyo pase le pertenece a River Plate.
El jugador de 19 años terminó yendo a préstamo a Tigre.
Trasciende que prefirió seguir en Argentina antes que irse a la UC.
Otro extremo fue Francisco González. Sin embargo, el ex O'Higgins fichó en el Tijuana de México.
Ignacio Aliseda, puntero argentino de Cerro Porteño, y Agustín Hausch, extremo trasandino de Defensa y Justicia, también habrían estado en carpeta. Pero nada pasó.
Y hay más. Según ADN, Víctor Dávila fue otra de las opciones para la UC, pero no se terminó concretando. Sigue en el América.
Williams Alarcón, volante chileno de Boca Juniors, también interesó. El mediocampista, eso sí, tendría chances de ir a la MLS o bien seguir en el equipo xeneize.
En ese panorama y con el mercado cerrado, el único refuezo de la UC fue el central argentino Agustín García Basso, quien llegó libre tras un paso por Racing. El defensor de 34 años ni siquiera pudo ser opción en la Libertadores, ya que no pudo ser inscrito.